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'Obsession' - La histérica y el sin sangre

Vía El Séptimo Arte por 29 de mayo de 2026
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"Se había obsesionado conmigo, otra explicación no le encuentro..."

Recientemente, la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a una joven a dos años de cárcel por tentativa de homicidio tras reconocer los hechos y asumir que intentó acabar con la vida de otro joven porque estaba "obcecada"... lo que por cierto es un atenuante, al considerar que se actúa bajo emoción violenta (arrebato) u ofuscación persistente (obcecación).

Cosas que pasan... aunque haya quien haga como que estas cosas no pasan. Lo mismo que sucede en 'Obsession', variación del clásico relato de "la pata del mono" (o "la mano del mono" para los descendientes de 'Los Simpson') que se resume en el sucinto "cuidado con lo que deseas". Él quiere que ella le quiera. Y ella, entonces, se obsesiona con él. Obviamente... la cosa no terminará bien.

No hay mucho más de lo que parece en esta suerte de cruce entre los primeros trabajos de Adam Wingard y Ti West, con su único momento de impacto real recordando a 'La casa del diablo' y a la hoy célebre Greta Gerwig... De hecho, las prestaciones de 'Obsession' se ajustan a las de la citada película de 2009, en otro sampleado conceptual de género apoyado en el suspense hitchcockiano.

Sorprende por su caligrafía y templanza, al igual que 'Backrooms' por la edad o procedencia de su director. Curry Barker, al igual que Kane Parsons, no se deja llevar por el ansia del novato que intentar correr antes de saber andar. Ambos se muestran firmes, confiados y seguros de lo que tienen entre manos. Ambos, al igual que Wingard y West, demuestran que quieren ganarse la vida con esto.

Ser cineastas.

Pero, de igual modo que aquellos, Barker, al menos de momento, no puede escapar de la banalidad en la que incurren buena parte de estas películas "de miedo". A diferencia de por ejemplo los hermanos Philippou -los de 'Háblame' y 'Devuélvemela'-, no acierta a subvertir un leit motiv desarrollado con la poca creíble cercanía del "cosas que pasan" (pero hagamos como que no pasan).

A Barker se le aprecian las buenas maneras e intenciones, la madera de un cineasta de futuro provecho. Aunque pueda no terminar de explotar como no lo ha hecho West a pesar de títulos tan bienintencionados y voluntariosos como 'Pearl' o 'La maldición de Widow's Bay'... tan respetuosos con un medio y un género que no agarran de la pechera. Lo que sucede al menos con 'Obsession'.

Una película cuya narrativa, agitada -pero no revuelta- por una histérica cansina y un sin sangre agotador, gira en bucle hasta llegar a su desenlace. Ella tiende a lo grotesco y gratuito, mientras él parte de lo pasivo para no hacer nada hasta el final. Un desenlace tan obvio como lógico y coherente por la falta de variables. Por un trazado que desarrolla sin oposición... y con ello, sin más incertidumbre.

En busca de la moraleja intrínseca a su premisa, como buena parte del cine de género del siglo pasado del que actúa como un eco. Una película que nunca deja de sentirse como una capítulo de la 'The Twilight Zone' de Jordan Peele diluido como largometraje; como pura y simple (fan)ficción; como una versión en color (y púber) que carece del encanto (y la inocencia) vintage del blanco y negro.


Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex

 

'Backrooms' - Inconfortable

 

'Devuélvemela' - La madrastra

 

'Háblame' - ¿Hablas conmigo? ¿Me lo dices a mí?

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