'Return to Silent Hill' - Poderoso vacío es don Estampa
... no es precisamente lo que solemos considerar como una buena película, pero sí hace gala de algo muy importante: sabe llamar poderosamente la atención (y generar curiosidad).
Esto lo que escribí en su momento de 'Silent Hill: Revelación 3D', película de la que más o menos guardo el mismo (vago) recuerdo que de la de 2006: la de un tentador envoltorio algo hueco y vacío... como, no por casualidad, lo es también 'Return to Silent Hill'. Un envoltorio reducido, a grandes rasgos, a la imagen que tengo de un videojuego al que admito no haber jugado nunca.
Lo conozco. Sé cuál es. Obviamente, no es lo mismo que jugarlo. Como tampoco es lo mismo jugarlo que ver este, o cualquiera de los otros dos intentos (igual de fallidos) por darle una apariencia cinematográfica. De hacer de un videojuego una cinemática que no termina de cuajar por su pureza y fidelidad conceptual. Es una emulación literal, y no una adaptación o transliteración.
A su favor, su potente iconografía, su buen acabado visual o su enigmático desarrollo... en contra, también, dicho enigmático desarrollo, que tanto da como tanto quita por culpa de una narrativa caótica, quebrada y confusa con la que Christophe Gans no parece saber cómo jugar; sólo replicarla. Lo primero hace de ella un filme entretenido y bonito de descubrir; lo segundo...
... que resulte frustrante en igual medida que estimulante, siendo que a toda buena decisión le sigue una mala (o terrible). Un continuo intercambio de golpes que termina en un clímax poco logrado, y aún menos emotivo que provoca una clara indiferencia. Una indiferencia tentadora en primera instancia gracias a un poderoso diseño de producción que llama la atención por sí mismo...
... pero al que su narrativa le hace un flaco favor, en otra película siempre intrigante por su descaro y continuo sin sentido preciosista que uno nunca sabe hacia dónde va a ir... pero, a la postre, frustrante, porque en realidad no va a ninguna parte; tan sólo a recorrer los distintos escenarios del juego de tal forma que sin un mando entre las manos resulta arbitrario e insustancial.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex

