'Si pudiera te daría una patada' - La maternidad es una perra
Su título original puede inducir a error, ya que "If I Had Legs I'd Kick You" remite a otra temática y a otros títulos como 'No te preocupes, no llegará lejos a pie'. Mucho más acertado su título español, 'Si pudiera te daría una patada', ya que resume perfectamente el sentir de su protagonista, una mujer desbordada por el trabajo, el cuidado de su hija con una enfermedad misteriosa, la ausencia de su marido o una casa difícil de habitar.
La segunda película de Mary Bronstein es, dicho a pelo, un crudo retrato teñido de abrasivo humor negro sobre las complejidades y locuras propias de la maternidad. Algo así como el reverso tragicómico y poco complaciente de 'Canina' en el que realmente la "maternidad es una perra". En esta película sí que lo es, ciertamente, en una intensa, enérgica y estresante representación del "cómo ser madre y no morir en el intento".
Tanto como lo es la notable y entregada interpretación de Rose Byrne, en una de esos filmes que parecen ideados sólo para el lucimiento de su protagonista que, en su caso, además, establece un contraste muy curioso con su labor en la mucho más amable y buenista 'Platónico'; el tipo de papel de la simpática y amable vecina de al lado que tanto parece le pega... a la que la maternidad, esa perra, ha terminado sacando de quicio.
Pero, 'Si pudiera te daría una patada' es un retrato ácido, crudo y amargo de una maternidad desbordada por las circunstancias en el que no sólo brilla Byrne, por más que todo el peso recaiga sobre ella; también lo hace la enérgica y desaforada sensibilidad con la que Bronstein lo transforma en un agobiante relato de terror cotidiano sustentado en la rutina sobre la que gira nuestro día a día y el pánico a aquellos que más amamos.
Una sensibilidad capaz de quedar resumida en un solo plano, el último, y que pone la rubrica de oro a una película tan sólida y solvente como convincente y eficaz a la hora de contar lo que cuenta. Algo tan simple y a la vez tan potente como para poder resumirse en una mirada. Un gesto muy sencillo y cotidiano que, sin embargo, en el contexto adecuado, como el que construye Bronstein, puede resultar tan expresivo como emotivo.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex





Si no sabes de qué va, mejor.
Pues algo he leído. Estaba echando un vistazo al comentario de Turbo, pero he visto "santo Job" y me ha descolocado. Pero me he fijado principalmente en vuestros 7 y en "Lo mejor" y "Lo peor", que ayuda mucho
Ya opinaré cuando la vea, aunque las pelis se me resisten. A ver si el finde hago maratón antes de que empiece Roland Garros, que con eso ya no tendré tiempo de nada más.
Yo le pongo una pega al título, a pesar de que la traducción es más acertada. Yo cambiaría el "te" por "os", porque no se salva nadie. La relación con el psicólogo es un horror y todas las personas que se va encontrando, a cuál peor. Pone de los nervios, pero no deja de tenerte pendiente esperando que de un momento a otro las cosas mejoren, porque alguien tiene que haber que sea buena persona y le eche una mano.
No entiendo muy bien el secretismo con la niña, a no ser que no quieran que por un momento dejemos de sentir lástima o lo que sea por ella y miremos a la niña. Es el único motivo que veo.
Como habéis dicho Rose Byrne lo borda. Es una gran apuesta, porque una película tan centrada y dependiente de un personaje puede arruinarla alguien poco expresivo.
Y sí, en algún momento comete errores, pero no tiene por qué ser perfecta, ¿no? Yo no llegaría hasta ese punto, pero sí que haría alguna cosa más que patear a la gente
Nota: 8