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'The Florida Project' - Un verano inolvidable

Vía El Séptimo Arte por 09 de febrero de 2018
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Moonee sueña con ir a Disneylandia, pero lo más cerca que ha estado es el motel barato a las afueras de Orlando (Florida), en el que vive con su madre Halley, de 22 años: el Magic Castle Motel. Lo más parecido que Moonee tiene a un padre es Bobby, el gerente del motel, un hombre cauto y diligente que se burla de las payasadas de los niños. Halley ha perdido su trabajo, y otra niña de la misma edad que Moonee se acaba de mudar al motel de al lado.

Promete ser un verano inolvidable. También la película inolvidable que de hecho, es.

No es necesario haber sido tan joven como Moonee para entenderla; menos aún si, como es mi caso, te criaste en una época en la que los VHS de Disney valían 1.000 pesetas más que los demás y Francia, la misma Francia de hoy en día resguardada tras los Pirineos en dónde se escondía Eurodisney, parecía ser una especie de Desembarco del Rey donde los españoles eran recibidos como mendigos.

Como tampoco es necesario no haber visto 'Verano 1993', de por sí o para apreciar mejor las bondades de 'The Florida Project', una de las películas "más cuquis" del año y que, además de unos críos tan adorables como para plantearse la paternidad/maternidad como una buena opción, ofrece ese "algo" que le falta a la española para pinchar en vena y sangrar de amor; al menos, a un servidor que tuvo la oportunidad de verla en el pasado Festival de San Sebastián.

Un verano, un par de niñas (una a cargo de la otra), y el nervio narrativo de Sean Baker para trascender por encima de sus elementos y convertir un potencial drama social de manual, digno de una de Fox Searchlight para ver el día del espectador, en un emotivo torbellino de sensaciones. Como viajar a Disneylandia cuando se es chico, menudo, renacuajo, ingenuo y tan ignorante que da envidia, y rabia no poder volver hacia atrás en el tiempo.

Un modélico ejemplo de cómo tratar la cotidianidad del paso del tiempo. Un guión (y montaje) dispersamente conciso, sencillo, que se apoya tanto en la arrebatadora naturalidad de todo su reparto, que no sólo de una niña que está para darle de desayunar todos los días. Como también en la no menos arrebatadora sensibilidad del mencionado Sean Baker para, desde la distancia, retratar todo con un cariño y una autenticidad que rezuman vida: Un pedazo de la vida de alguien.

Una joya para todo adulto que se precie de no haberlo sido alguna vez, y además, sea capaz de acordarse de aquella época, ingenua, mágica, y generalmente muy lejana, de cuando aún no lo era. Capaz incluso de coquetear con el suspense y ofrecer un punto, y seguido, que sepa a gloria en lugar de a trámite para dejarnos, para despedirse con nuestro corazón hecho un puño. Ni un pero digno de serlo, porque no: Un verano, y una película inolvidables.


Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex


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Comentarios

  • Avatar de Amélie Poulain
    Amélie Poulain 20 de Febrero de 2018, 03:12:42 pm
    Un amor de niña. Una película real, directa y emotiva.
  • Avatar de Beyond
    Beyond 28 de Febrero de 2018, 06:34:58 am
    Magnética e hipnótica. Me encanta esa naturalidad y autenticidad que destila en muchos momentos, gracias sobre todo a su protagonista. La niña está genial, Dafoe está fantástico y Vinaite tampoco lo hace nada mal. También me gusta como maneja los contrastes, mezclando los problemas adultos con la ternura de un grupo niños que juegan y se divierten sin ser verdaderamente conscientes de ellos.

    Le doy un 8.

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