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'J. Edgar': Informe seguro

Vía El Séptimo Arte por 26 de enero de 2012

¿Una película dirigida por Clint Eastwood, protagonizada por Leonardo DiCaprio y centrada en un personaje como J. Edgar Hoover? Muy mal debería de haberse resuelto la ecuación si de aquí no hubiera salido nada de provecho, la verdad. En su primera colaboración profesional Eastwood y DiCaprio vuelven a regalarnos lo que en ellos ya es costumbre por separado, un brillante trabajo que aunque su resultado no se cuele entre los mejores de sus respectivas carreras -maldita sea nuestra ambición- nos brinda una nueva oportunidad de asistir a la proyección de un filme notable cuya frialdad emocional, tal vez heredada de un personaje de tan difícil enfoque dramático por lo demás resuelto con indómita solvencia, es el único enemigo al que no han podido derrocar para encaramarse en la lista de los más buscados del año. Y es que la perfección también le es esquiva hasta a los más preparados para ella.Cuestión de enfoque. Dar la sensación de criticar un filme -aunque sea una impresión sugerida por la boca pequeña- por no ser capaz de alcanzar un nivel de excelencia superior puede ser un tanto cruel e injusto, especialmente cuando hay otros filmes a los que méritos menores ya les bastan para recibir una palmada en la espalda y la sonrisa de aprobación. Nada más lejos de la realidad, se trata del peso de la responsabilidad que conlleva ver a la entrada de la sala un cartel con los nombres de Clint Eastwood y Leonardo DiCaprio escritos en él, ejemplos idóneos de la vieja y nueva guardia de la mejor versión de Hollywood unidos por su afiliación a los buenos propósitos (y resultados), y a quienes sus respectivos currículums obligan a honrar cada nueva entrada en el mismo aunque a estas alturas, especialmente el primero, no tengan qué demostrar que no hayan demostrado ya, particularmente ser una garantía para que cualquier proyecto en el que se involucren tenga un interés ineludible y, sobre todo, dignidad, mucha dignidad.

En 'J. Edgar' encontramos mucho de esta dignidad inherente al cineasta que hay detrás de ella curtido en mil batallas y tan veterano como la Copa del Mundo de fútbol, obsesionado por retratar unos Estados Unidos siempre divididos por cualquier motivo cuya carrera profesional se puede equiparar a la del protagonista de su última película, ambos trabajadores tozudos e incansables que en un mundo que nunca olvida siempre presto a golpearte por la espalda han sabido sobrevivir de principio a fin para coronarse como sendas figuras emblemáticas, y aun mejor, por y con sus mismísimos. ¿Qué diremos dentro de unos años cuando se concrete el biopic que sin duda se le dedicará algún día a Eastwood? Digamos lo que digamos esperemos que quien nos lo cuente se haya aprendido la lección que imparte el propio Eastwood con este retrato sobre un Edgar Hoover al que nos muestra, palabra clave, a través de su instinto como narrador nato para presentarnos su vida, obra y milagros con pulcra y suma elegancia y, repito, mucha dosis de esa dignidad que se respira en los grandes filmes del cine americano del que Eastwood es tan deudor como, en realidad, contribuyente. Eastwood mira, observa, muestra, cuenta... pero no juzga, no se involucra, no busca la trampa o el engaño. Es, en resumen, un narrador, de esos que sabrían justificar cada una de sus decisiones en base a las necesidades de la historia. Se nota, se agradece.

El propio Hoover lo dice, "Tenemos que aclarar la diferencia entre villano y héroe", y Eastwood nos pone justo donde la "Y". Como todo buen biopic la película es la reconstrucción de los momentos más relevantes de la vida de un personaje fundamental del siglo XXI al que presta su incuestionable saber interpretativo un Leonardo DiCaprio que nuevamente "se sale", y al que cabe aplaudir -otra vez- a la hora de sumar un nuevo motivo para el orgullo de su hasta ahora interesantísima carrera y que aquí, tal vez sugestionado por el aura que desprende la producción, empieza a recordar sin remisión a ese Daniel Day Lewis que más allá de interpretar, literalmente, se convierte en el personaje hasta hacerlo tan suyo que parece ser el único capaz de sacarlo adelante (atención a la sutileza que aporta tan solo con los movimientos de las manos). Junto a él personajes e intérpretes que no desentonan lo más mínimo aunque su labor se vea condenada a subsistir, como la vida misma, a la sombra de Hoover/DiCaprio, un desempeño discreto pero no por ello ni menos importante ni resuelto con menos brillantez -parcela que flojeaba en alguno de los últimos filmes de Eastwood-, y que se solventa con las aportaciones de Judi Dench (excelente como siempre, ya sea con uno, diez o cien minutos en pantalla), Naomi Watts (fundamental a pesar de la discreción aparente de su personaje) o Armie Hammer, este último confirmando las buenas vibraciones de 'La red social' aunque el guión no se lo termine de poner fácil.

¿Dónde está el fallo, ese pero maldito que nos impide dar rienda suelta a ese maravilloso entusiasmo en torno a lo que podría haber sido una gran película... pero mecachís, no podemos decir que lo es? Dejando al margen su dirección, reparto, música (compuesta por Eastwood) y, cómo no, su notable y sobria caligrafía técnica -hablamos de un filme muy bien rodado al que no se le puede cuestionar nada, y donde personalmente destacaría tanto su envejecida fotografía como su buena labor de caracterización-, no debiera quedarnos más que su guión como respuesta. Ni si ni no, sino todo lo contrario. Digamos que entre el guión, escrito por Dustin Lance Black, y la película existe una distancia dramática pareja a la que al final existe entre la película y el espectador, una barrera emocional tal vez derivada de la propia sensibilidad del personaje protagonista que propicia una percepción del relato más cercana al documental que a la ficción que pretende ser, y donde a pesar de lo bien diseñados y planteados que están sus pasajes más melodramáticos, todos ellos muy efectivos a su debido momento, uno termina la proyección sin haber conectado a nivel emocional. En cierta forma esta lacra que pesa sobre el filme (y que en parte colabora a que sus más de dos horas pesen en el ánimo) es la misma que encontramos por ejemplo sobre el 'Valor de ley' de los Coen, otro filme de intachable virtud que reposado en nuestras cabezas gana méritos que luego su visionado no logra transformar en sensaciones.

Que nadie se lleve a engaño, lo dicho al principio, y tengamos en cuenta que los nombres implicados nos empujan a partir de un listón tan alto que la mínima caída ya produce algo de vértigo. 'J. Edgar' es algo más que una buena película que además también aparenta serlo en cada fotograma, algo así como un 'Invictus' pero enfocado con más seriedad y menos idealismo, y por qué no decirlo, quizá tratado como un asunto algo más personal aunque sólo sea por la tierra en la que ocurre. Recomendable siempre, no obstante se encuentra un peldaño por debajo de los grandes títulos que engrosan la trayectoria de más de 50 años de su alma máter, un cineasta de los que verdaderamente nos gustaría que fueran inmortales. A falta de corazón, a falta de un final que nos deje algún poso emocional que nos haga clamar por un algo más, a Eastwood le ha faltado esa suerte que hace de un filme que parece ser perfecto un filme que nos resulte perfecto, básicamente, porque salimos de la sala pensando... no sintiendo. Pero para nada es un mal negocio invertir en ella a pesar de que, y por eso mismo me he esperado a que tuvieran lugar las nominaciones para hablar, la Academia de Hollywood la haya ignorado por completo. Pues la verdad, al igual que el excelente 'Millennium' de Fincher no las necesita para que así el público, siempre soberano y de igual manera que Eastwood nos permite con Hoover, pueda opinar sin necesidad de estar pendiente de un muñequito bañado en Oro... ¿tendrá Eastwood también un archivo oculto?

Nota: 8

Por Juan Pairet Iglesias

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Comentarios

  • Avatar de jescri
    jescri 21 de Mayo de 2012, 08:37:24 pm
    Yo la he visto bastante monótona. Lo más "aburrido" hasta el momento de Clint Eastwood.

    Los críos y la edad, que tanto cine infantil te está reblandeciendo el cerebelo...  :burla

    Va a ser eso sip    :burla
  • Avatar de Michael Myers
    Michael Myers 02 de Agosto de 2012, 01:35:46 pm
    Clint Eastwood, a este hombre le echaremos mucho de menos; ojalá le queden años de vida para disfrutar de su obra, nos introduce a J. Edgar Hoover, el primer mandamás del FBI cuya personalidad era pura fachada.

    Tal y como se muestra, J. Edgar era una figura temida y respetada por toda la información confidencial que había en los archivos y que hacía temblar hasta a los presidentes de los USA, e introdujo el campo de la ciencia que supuso una evolución en el mundo de la investigación policial. Pero J. Edgar era un hombre que, aún siendo un pez gordo, vivía con su madre, era homosexual sin declararlo públicamente -al menos si lo hizo no se ve en la película- y era bastante maniático, solía limpiar la mano con la que saludaba, por ejemplo.

    Lo mejor de este biopic es que no ensalza exclusivamente la figura de Hoover, sino que muestra su otro lado, su lado más humano y que reprimió durante buena parte de su vida mostrándolo solo en ocasiones contadas, además de algunos trapos sucios en su carrera como la exageración de algunas de sus detenciones. Está bien que se intente contar todo sobre su persona porque eso hace a un biopic más honesto. Y en aspectos cinemtaográficos, la fotografía, una correcta BSO, un guión ágil y a su vez contando varios temas y la interpretación de Leonardo DiCaprio hacen que 'J.Edgar' sea un recomendable biopic, aunque como película no sea de las mejores de Eastwood que yo he visto, cuyo lugar está ocupado por 'Million Dollar Baby'.

    7.5
  • Avatar de Kaplan
    Kaplan 19 de Agosto de 2012, 08:57:54 pm
    Eastwood sigue sin levantar cabeza, sino fuera por algunas obras maestras realizadas anteriormente diría que es un director del montón. Y es que mediante la biografía de un personaje como Edgar se podía haber tratado mas la historia de EE.UU que en mi opinión es mas interesante que la incierta homosexualidad del personaje, y es que en la película no se explica bastante bien el contexto histórico, ademas se ha suavizado bastante la biografía del personaje. Dejando aparte el irrisorio maquillaje.
    5/10
  • Avatar de Sheela
    Sheela 19 de Agosto de 2012, 10:10:02 pm
    Quizas la tengo que volver a ver, o no era mi dia, pero el principal problema que le vi es que era algo aburrida, al cabo de una hora dejaba de interesarme la historia de Hoover, aunque tiene momentos buenos. 5 .
  • Avatar de Yeezus
    Yeezus 02 de Marzo de 2013, 03:04:24 pm
    A pesar de que es una tentación y de que hay mil y una maneras de enfocar una crítica, cuando se trata de una película de Leonardo Di Caprio y más siendo una actuación tan memorable como lo es en este caso, no hay más remedio que rendirse a la evidencia y lanzar la enésima crítica de este rincón del mundo a La Academia por como defenestran e ignoran de una manera ya hasta grosera a uno de los mejores actores que hay y habrá en Hollywood.

    J. Edgar Hoover fue el dirigente de la más importante agencia internacional de servicio secreto, el FBI, durante casi 50 años, desde su creación el 10 de Mayo de 1924 hasta su fallecimiento en 1972. Fue un hombre directo, duro, con las ideas claras y con un afán de compromiso para y por su trabajo encomiable, con una decisión envidiable y con un gusto por la presencia y las buenas maneras (como le ocurría con los trajes elegantes) exquisitos. Luchó para paliar el crimen de su nación y para frenar a los más peligrosos gángsters, como John Dillinger, Baby Face Nelson o Al Capone (aunque éste fue gracias al gran Eliot Ness y a sus Intocables).

    Clint Eastwood se pone a la dirección y da de nuevo otra muestra más de un evidente talento como director, donde muchos ya lo sitúan más profesionalmente que como actor (y no es para menos teniendo el currículum que tiene como cineasta). La ambientación, los planos oscuros y de ambiente negro y la personificación de grandeza otorgada al protagonista en los planos cortos hacen que Eastwood consiga una película vibrante a la par que dramática, quizá como la vida del mismo J. Edgar Hoover fue.

    En el reparto, obviando de momento a Di Caprio, están Armie Hammer, que desde que David Fincher le hiciese el favor más grande que le harán jamás en "La Red Social", ha visto como ha gozado de más protagonista y aquí consigue una interpretación de reparto sensacional como Clyde Tolson, el escudero más fiel que Edgar Hoover tuvo en su vida. Hammer borda las escenas de compenetración y está excelso sobre todo en la de la discusión en la habitación, dando muestra de una gran calidad interpretativa. Proximamente le llegará su primer gran papel como protagonista, en The Lone Ranger, con Gore Verbinski y su inseparable Capitán Sparrow perdón, Johnny Deep. Pero eso ya es otra película..

    También brilla la bellísima Naomi Watts, que fue la tercera de una cola de lujo tras la renuncia de Charlize Theron y la negación de Amy Adams, en el papel de Helen Gandy, la más que secretaria confidente de Hoover. La relación entre ambos se plasma a la perfección con el paso de la película, sufriendo un cambio gradual que va dando giros muy interesantes, primero por el amor, luego por el interés profesional y por último con la necesaria confianza de dos viejos amigos. Ultimamente esta mujer no falla en el papel que elige, algo que se agradece mucho porque es un gusto verla en pantalla, a pesar de contar con baches en su trayectoria algo peligrosos como "Funny Games", el remake de la obra del recientemente oscarizado Michael Haneke dirigida por él mismo también.

    Pero la perfección de la película reside en la figura de Leonardo Di Caprio. Su actuación es una auténtica obra maestra y una oda a la interpretación. Sus manos y sus gestos, su evidente conocimiento en el campo de la investigación para documentarse o su perfecto look a la hora de caracterizarse para la época (aunque a Di Caprio es que todo le queda bien) dan buena fe de que trabajó muchísimo a su personaje y se comprometió a bordar el papel. Y ya no es solo J. Edgar, ya es Dom Cobbs, fue Jack Dawson, fue Edward "Teddy" Daniels, fue Billy Costigan, fue Howard Hughes, fue Frank Abagnale Jr., es Calvin Candie y será Jay Gatsby. Es increíble que sólo haya estado 2 veces nominado como Mejor Actor Principal y solo 3 en total en los Oscar. Y sólo un Globo de Oro por El Aviador. Es un ultraje.

    "J. Edgar" es una película muy buena como biopic de una persona tan importante como lo fue J. Edgar Hoover, muy densa y que reúne todo lo que le sucedió a Hoover en su vida; su constante deseo de progreso en cuanto a ciencia y a evolución en el FBI, su enigma en cuanto a su sexualidad, su relación tan íntima con su mano derecha Clyde Tolson, su interesante interacción con su secretaria en diferentes aspectos, su gusto por los buenos modales y la elegancia, e incluso su enemistad con ciertas personalidades, como Melvin Purvis o el Presidente Richard Nixon, aunque esto en menor medida. Eastwood, Di Caprio, Edgar Hoover, Naomi Watts, Biopic, etc. Si unimos todo es imposible que salga una película que defraude.



    That´s what I say

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