'Lo contrario al amor' - Y parecido a una comedia
Tras el abandono sistemático al que suele ser sometida cada verano la cartelera por parte del cine español, nos llega, adscrita al género más prolífico de estas tierras dejadas de la mano de una industria, la primera de una larga lista de producciones patrias que esperemos sean, al menos, tan resultonas como esta primera. Producciones que asolarán los cines de nuestro país de aquí a finales de año con la aviesa intención de atraer a, entre otros, ese espectador reacio contra viento y marea a pagar -en particular- por ver lo que podríamos considerar una "españolada". Por lo usual, de empleo tan despectivo como lo suele ser el de "americanada" que, igualmente, todos usamos más o menos a menudo y a discreción, se haya visto o no aquello a lo que se le dice; en muchos casos, sin el beneficio de la duda de por medio.
Y si, puede que 'Lo contrario al amor' sea una españolada. Lo que no quita para emplear el término como definición y no como una agresión; tal vez, además, como una ocasión de las que no hay tantas, ni tan pocas como para dejar los prejuicios al margen de la misma manera que hacemos con según que producciones foráneas, cuyos nombres, de antemano, causan (o no) un escalofrío similar en nuestro cerebelo... no, no es que 'Lo contrario al amor' sea un peliculón ni mucho menos, pero tampoco es peor que, prácticamente, ninguna de las comedias estrenadas en nuestro país en los últimos meses, siendo, además, de las más eficaces a la hora de hacer valer su dramatismo de folleto y su previsible intrascendencia para pasar un rato de lo más distraído. E, incluso, de vez en cuando echarse una sonrisa que ocasionalmente puede tornarse en una ligera carcajada.
Hacer una comedia es fácil, especialmente si le añadimos ese "romántica" a continuación que suele causar más desastres que lo que son capaces de concebir Michael Bay y Roland Emmerich. Ahora bien, hacer una buena comedia, ya sea romántica o no, es más bien todo lo contrario. Y más aún si, pasados unos minutos, se pretende que alguien pueda ser capaz de recordar que es lo que ha visto, más allá de la sonrisa del galán de turno. No sé si será cosa mía, pero admito una vez más que me resulta difícil encontrar, cada vez más una película que me haga reír, ya ni hablemos a carcajadas. Pero de entre todas las comedias que he visto este año, a ojo, un puñado, y aún a riesgo de permitir que la inmediatez olvide injustamente alguna otra que no se lo merezca del todo, tan sólo me vienen a la mente... tres... dos... uno... 'Primos' y 'Resacón 2 ¡Ahora en Tailandia!' como verdaderos y honorables representantes de este género y de este año. Y no necesariamente porque me parezcan realmente buenas como tal, sino porque sin dejar de serlo, en parte, sobre todo, me resultan muy simpáticas y particularmente entretenidas.
Salvando unas cuantas distancias, que siempre las hay, y que pueden llegar a ser tan sui géneris como la propia comparación, 'Lo contrario al amor' es un título similar en su concepción a esa otra "españolada" que es 'Primos', comedia por demás superior y más redonda en casi todo que esta ópera prima de Vicente Villanueva. Una producción cuyas evidentes imperfecciones están tan puestas al servicio de la audiencia que, si no fuera porque estamos en España, uno pensaría en que es una producción comercial y de estudio... al igual que la citada película de Sánchez Arévalo.
Una vez expuesto el Macguffin argumental que rellena en su mayor parte el tráiler, 'Lo contrario al amor' parece que se estanca; resulta más simpática que graciosa; tontea con algunos aspectos más dramáticos a los que apenas se les da cancha; ata en corto su narrativa para que transite por caminos más o menos convencionales; da prioridad al ritmo antes que a su desarrollo argumental; le cede gran parte de la responsabilidad al conjunto de sus intérpretes; o termina por salirse por la tangente y darse carpetazo trampeando en favor de un final rápido, y al presunto gusto del consumidor medio que deja tras de sí no pocas preguntas de incómoda respuesta.
Todo ello muy al estilo de Hollywood. Con la misma profesionalidad y fría solvencia de los títulos que no hacen más que cumplir, de igual manera que uno es capaz de resolver un crucigrama podríamos decir. Pero hecho en España, en español y con Madrid como telón de fondo.
Aunque pueda parecer que es una comedia romántica por su tráiler (o una porno por culpa de su engañoso cartel), que parte de ello tiene, 'Lo contrario al amor' es más una comedia pura -con apuntes dramáticos- que reparte su metraje no superior a 95 minutos (lo que automáticamente la coloca por encima del grueso de las producciones Apatow) entre tres historias distintas, aunque la que protagonizan unos carismáticos Hugo Silva y Adriana Ugarte, la que además acarrea con la responsabilidad de vender la película, traiga consigo los más y mejores minutos en pantalla.
A su lado, la irregular parte protagonizada por Alex Barahona y Rubén Sanz, que nunca termina por encontrar el punto, y la protagonizada por Guadalupe Lancho y Luis Callejo, la más hueca e insustancial de las tres, dispersan y rompen la atención en diversos frentes no siempre igual de satisfactorios, y que como subtramas complementarias que son se ven resueltas de forma harto arbitraria. Aunque condensen en una tres historias que por separado no valdrían para un solo largometraje, aligerando el peso de una historia central a la que permiten hacerse más llevadera a pesar de un exceso verborreico y de que, al fin y al cabo, no pasa de ser el chico conoce chica de toda la vida, por mucho que se le intente agitar un poco a la ecuación.
'Lo contrario al amor' es una comedia bastante correcta. No es perfecta ni es nada del otro mundo, que es más o menos lo que son la mayoría de filmes que se estrenan habitualmente. Pero al menos ofrece una decente relación calidad/precio que hace de su visionado, llegado el caso, una distracción válida y saludable. Además, en comparación con otras comedias estrenadas a lo largo de los meses de verano, como 'Bad Teacher' o 'La boda de mi mejor amiga', dos títulos incapaces de ser algo más que la sombra de lo que deberían de haber sido, es uno de los títulos que mejor y más eficientemente cumplen, tanto con sus objetivos como con sus expectativas, por pequeñas que sean, y que a pesar de sus múltiples limitaciones permiten auparla al podio de las más satisfactorias representantes en dicho género.
Puede que más por deméritos del rival que por verdaderos méritos de una misma. Pero lo uno no quita lo otro, y la honrilla al menos si se merece.
Nota: 6
Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex
No va acorde con otra nota que la has dado en otro sitio
Ahora sí. :guiñar
Pero es bastante entretenida y además con buenas dosis de humor, que siempre está bien.
Estoy totalmente de acuerdo en lo que ha comentado Wancho del cartel. Lamentable
Nota: 6.
Cuanto más lo veo peor me parece, la verdad... ni que fuera tan complicado hacer cuanto menos un cartel vulgar, corriente y para salir al paso antes que ESO. Muuuuuuuucho mejor el téaser, por ejemplo, yo lo hubiera dejado tal cual.