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'Un feliz acontecimiento': Ante todo, mujer

Vía El Séptimo Arte por 17 de mayo de 2012

¡No! No pases de largo porque no conozcas la película o porque el título no te interese. ¿No sabes quién es Rémi Bezançon? Igual es la ocasión ideal para conocerle y ver su trabajo. No es la primera película que rueda, pero quizás sea la mejor opción de la cartelera entre tanta película parecida. Y no, no es un telefilme de sobremesa. A maravillas fílmicas como esta no se las puede dar ese calificativo. ¿Has pensado alguna vez en ser madre o padre? Dicen que es la mejor experiencia vital que se pueda llegar a vivir. “Un feliz acontecimiento” no va a decirte si es una buena opción o no, pero al menos ayudará a iluminar ese tortuoso camino que es la maternidad. Barbara y Nicolas son una joven pareja que decide tener un hijo. Ella está acabando su tesis para ser profesora y él trabaja en un videoclub, pero cuando Leo llega al mundo, después de nueve meses de embarazo, las cosas ya no son como al principio. Basado en la novela de Éliette Abécassis, “Un feliz acontecimiento” refleja los sentimientos más íntimos de la maternidad sin tapujos.

No es que yo lo diga, pero en la sala de cine esta película sorprendió a unos cuantos asistentes que no se reconocían riéndose ante ciertas imágenes. Y es que la segunda película del director y guionista Rémi Bezançon tiene mucho de comedia, de tristeza y de emoción. Últimamente creo que las palabras han perdido su valor. Plasmamos en un papel sentimientos que no llegamos a comprender y es de agradecer que directores como Bezançon sepan escribir un sentimiento y hacer que traspase la pantalla. El espectador es pasivo y activo del embarazo de Barbara, interpretado por una atractiva y madura Louise Bougoin ("Adele y el Misterio de la momia"), ya que, sin darse cuenta, experimenta los altibajos en el estado de ánimo del personaje. Tan pronto estás radiante de felicidad cuando, acto seguido, tienes lágrimas al borde de los ojos. Puede que el filme ayude a muchos hombres a entender la soledad de una madre primeriza y muchas mujeres comprendan el distanciamiento y la repentina madurez de muchos hombres, como es el caso de Nicolas (Pio Marmaï) que repite de nuevo con el director después de “El primer día del resto de tu vida”. Entre los dos “un feliz acontecimiento”, el eje de toda la película: el parto, que empieza y acaba en cinco minutos y cuyo rodaje duró dos días.

Pero una película como esta tiene que tener algo más que la historia para atraer, y lo tiene. No se trata de una película que busque un gran número de público, pero sí que aquel valiente y osado espectador que pague por ver la película recuerde y sienta el cosquilleo en el estómago que experimentó en aquel cine de barrio, cuando las salas eran salas y no megasalas y disfrutó con la experiencia de ver cine. Cuando las butacas rojas te engullían hasta amoldarse a ti para que nada ni nadie pudiese distraerte. Gracias a un notable trabajo del director de fotografía, el espectador asiste a un cambio tonal: de los colores vivos del principio, cuando la historia de amor es eso, amor y pasión, al granulado y el frío de la imagen de la segunda parte, cuando la pareja se distancia. Los giros cómicos del guión ayudan a suavizar los momentos difíciles de los personajes e, incluso, el director se arriesga por ironizar con ciertas situaciones del bebé como si de una película de terror se tratase. Arriesgar y triunfar, sólo unos pocos lo consiguen.

Todo eso es “Un feliz acontecimiento”. Creo que a la película no le falta nada importante. Quizás la nota negativa sea el brusco giro de los acontecimientos sin llegar a entender muy bien ciertas reacciones. El ritmo suavizado durante todo el metraje consigue que el espectador reflexione sobre ciertos temas que no se había parado a pensar antes e introducir escenas que rompen bruscamente con esa reflexión, choca con lo visto. Pero aún así, no cambian la sensación de bienestar que impregna al espectador cuando suena melodía de los créditos finales.

Tener un hijo no es tarea fácil, pero nadie dijo que la vida fuera sencilla.

Nota: 7.5

Por Rocío Campos

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