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'Víctor Frankenstein' - Una idea a medias

Vía El Séptimo Arte por 12 de abril de 2016

Víctor Frankenstein

'Víctor Frankenstein' reúne lo mejor y lo peor de una industria como Hollywood, en lo que sería un ejemplo perfecto de estudio en las escuelas de cine. Es tan bonito leer sobre los clásicos como decir que se han leído los clásicos, pero hay que ser lo más consciente posible de que el pasado se ha quedado en el recuerdo. Los clásicos necesitan reinventarse si quieren volver a pasar por esa misma pantalla de cine por la que tanto han pasado. Aunque más bien se trataría de, cómo suele exigir la corriente social, adaptarse a los tiempos que corren (a ser posible sin olvidar los tiempos que ya corrieron). Y eso viene a ser lo que hace -a medias- este Víctor (sin Victoria).

No va a ser el mejor ejemplo para "vender" la película... pero sí va a ser el mejor ejemplo para "comprender" la película. Al menos, para aquellos a los que con dos dedos de frente les gusta ir más allá de un titular casi siempre inexacto. 'Víctor Frankenstein' recuerda poderosamente a 'Cuatro Fantásticos', especialmente por la sensación de ser una película a medio hacer. Más bien, de no haber podido ser la película que, al menos en un principio, creemos (y creer es poder) parece estaba previsto que fuera sobre el borrador (inicial). Una buena idea y/o una idea con potencial, si lo prefieren así para herir menos sensibilidades, que no ha terminado de coger forma... ahora bien, ¿cuando? ¿dónde? ¿por qué?

Lo mejor y lo peor de Hollywood, y aún a riesgo de prejuzgar. Y a falta de que alguien me diga lo contrario, lo daré por hecho tal y como la sociedad de la información parece exigir: no contrastes la información, tus creencias o a los tuyos, no vaya a ser que descubras que estás equivocado (y encima te joda un buen titular). Una industria como la del cine funciona a base de ideas, y a menudo no hace falta más que una idea (buena o mala) para hacer una película. Ahora, con la fiebre de los superhéroes, basta decir el nombre de uno que igual al día siguiente te encuentras con que estrenas dentro de un año (y que sea lo que Dios quiera). Esto, por supuesto, para los que ya tienen un pie dentro de la misma.

Uno se imagina el borrador inicial de Max Landis como algo humilde, simpático, honesto y fiel a su costumbre sobre todo vendible. El fin verdadero, trabajar para vivir. Y me lo imagino "regalándoselo" a los responsables de la Fox por un módico precio. A partir de ahí, por supuesto, el sueño americano se transforma en un producto de consumo y, como si fuera el auténtico monstruo de Frankenstein, uno intuye como la historia se ha ido amoldando a los propios miedos de sus productores. Y ya sabemos todos que el miedo suele ser, sino el peor, si uno de los peores aliados de cualquier representación mínimamente creativa. Sobre todo cuando se está continuamente pensando en el... "¿qué pensaran (quien quiera que lo piense)?".

El 'Víctor Frankenstein' que nos ha llegado funciona cuando este se centra en el espacio entre Daniel Radcliffe y James McAvoy, se adivina la auténtica idea sobre la que se sustenta el germen de la película. Sin embargo se regala un excesivo protagonismo a dos resortes, interpretados por Jessica Brown Findlay (la chica) y Andrew Scott (el policía), que una vez se aparecen como recursos de guión (o producción) metidos a capón parecen, a su vez, pervertir el placer netamente culpable que debería emanar de lo que, en realidad, no es una producción de estudio: la vocación de 'Víctor Frankenstein' era y/o debería de ser una "travesura". El problema, una vez empaquetada, es que lo es... pero sólo a medias.

O incluso puede que no sea a medias, y sea más lo que se intuye que lo que hay, siendo ese el verdadero punto en el que 'Víctor Frankenstein' se vuelve irresistiblemente... fallida: su capacidad para evocar una versión alternativa que pudiera ser satisfactoria. Tal cual nos ha llegado se disfruta a medias, siendo el arrojo sobre todo de McAvoy lo que despierta una curiosidad que, más que entretenidos, nos mantiene intrigados sobre lo qué vendrá a continuación del después. O sobre lo que podría haber venido. O sobre lo que podría haber sido. O sobre lo que ha pasado por el camino para convertir una idea prometedora y alternativa al concepto remake -ojo con esto- en una criatura que se mueve pero no está viva.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex


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Comentarios

  • Avatar de jescri
    jescri 17 de Abril de 2016, 11:12:39 am
    Yo la vi algo floja y previsible, aunque no lo suficiente para ser mala. Se salva principalmente por la actuación de James McAvoy, la ambientación y algún detalle más.

    Nota: 5.

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