'Mis hijos': Sangre de su sangre
Sin excesivas ganas de entrar en debates teológicos y mucho menos jurídicos, un ser humano recibe dicha consideración por el mero hecho de nacer. Sin importar las condiciones o el lugar donde lo haga. A partir de ahí, está por ver la división (humana, claro) en la que se juega. Es jodido, y es así. La asignación depende, obviamente, de las condiciones y el lugar...












