'El último late night' - Permanezca en demonía
La tercera película de los hermanos Cairnes es una suerte de 'mockumentary' y 'found footage' que recrea el último episodio de un 'late night' norteamericano de los años 70.
'El último late night' se mimetiza con la estética y las formas de un programa nocturno de aquella época presentado por el otrora popular Jack Delroy, quien dispuesto a recuperar el interés de los espectadores decide montar el especial de Halloween más sonado de la televisión... sin ser consciente de que en efecto, acabará convertido en el especial de Halloween más sonado de la televisión.
La referencia a 'Ghostwatch' es obligada, desarrollándose como un episodio muy convincente de 'En los límites de la realidad' que en algunos momentos se cruza con coetáneos espirituales como 'El rey de la comedia' de Martin Scorsese, o 'Network, un mundo implacable' de Sidney Lumet.
Apoyada en su meticulosa recreación de época y en la buena labor de conducción de David Dastmalchian como el mencionado Jack Delroy, 'El último late night' fluye con elegancia, interés y armonía... hasta que a los hermanos Cairnes se les va la mano con un clímax precipitado y desmedido.
Como si de pronto y por sorpresa se les hubiera hecho la hora, y tuvieran que ponerle fin de cualquier manera (que por supuesto incluya algún elemento tan impactante como efectista). Lo que afecta seriamente la impresión final sobre un filme tan interesante... como a la postre un tanto frustrante.
Al menos, para que los que llegados a este punto preferían algo más sugerente y ambigüo y menos resolutivo y artificioso.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex



Solo conocía a David Dastmalchian del grupo de actores y actrices que conforman este filme. NI a los directores (también guionistas), ni al compositor, ni nada más. Como ya creo que he dicho alguna vez, rostros y nombres poco conocidos no significan, 'per se', un mal producto. Este es uno de esos casos en los que la norma se rompe dejando uno de los estrenos menos publicitados, pero más atractivos, del extinto año 2023.
Su premisa sobre posesiones demoníacas seguro que no pilla a nadie de nuevas, pues es un tema que lleva en el género de terror desde hace cinco décadas, al menos, cuando el fallecido William Friedkin trajo uno de los grandes pilares del género en la época contemporánea con 'El exorcista', donde una niña llamada Regan MacNeil sufría una visita nada amistosa del 'Capitán Howdy'. En este caso, una niña también sufrirá de lo mismo, aunque con diferentes resultados. Un resultado que (bajo mi punto de vista) no tiene mucho que envidiar al del filme de 1973.
Uno de los pocos defectos a achacar es el que a pesar de su corta duración, es un largometraje al que le cuesta arrancar; durante los primeros minutos se sitúa al público en contexto hablando el narrador sobre la historia de Jack Delroy (Dastmalchian), su programa 'Night Owls with Jack Delroy', la tragedia con su mujer' y sus vínculos con una secta, la cual será importante para el devenir de la historia. Después de unos minutos, la historia comienza por fin en forma del denominado 'metraje encontrado' (formato videocasero) donde Delroy busca desesperadamente ser el 'late night' de referencia por encima del de Johnny Carson. La oportunidad se le presenta cuando trae como invitadas a la Dra. June Ross-Mitchell, una parapsicóloga, y a Lily D'Abo, una adolescente que sobrevivió a un suicidio colectivo de la secta.
Lo que viene desde que el programa entra en marcha diría que es de lo mejor del género de terror de lo que llevamos de siglo debido a unas escenas de posesión hechas con tanta verosimilitud que da bastante respeto, aunque sepas que lo que estás viendo es solo ficción. Tanto el personaje de Carmaichel Haig (Ian Bliss) como, sobre todo, Lily, dan unas escenas realmente conseguidas y un gran tramo final en el que los efectos especiales y el guion lo dan todo cuando ya las cartas han sido descubiertas. Una historia esta en el que, de fondo, hay también espacio para la crítica del 'todo por la audiencia', si bien no de forma explícita.
'El último late night' (aunque me gusta más su título original, 'Late Night with the Devil') también servirá para que el mundo conozca mejor a David Dastmalchian, un actor generalmente secundario que ha trabajado a las órdenes de grandes directores como Christopher Nolan o Denis Villeneuve que aquí coge las riendas como protagonista y demuestra que el peso de ser el líder no le viene grande y llena la escena con una interpretación carismática con un fondo de hombre destrozado. Quizás este largometraje le pueda suponer el impulso definitivo para liderar más proyectos en el futuro porque creo que en todos estos años ya es evidente que es un buen actor.
Una película la que ocupan estos párrafos que es una sorpresa positiva, aunque dé bastante mal rollo. Muy recomendable.
8
Filmin estrena el próximo viernes 28 de junio, en exclusiva en plataformas digitales en España, una de las películas más esperadas de la temporada por los amantes del cine de terror: "El último late night" ("Late Night With The Devil" según su título original), dirigida por Cameron y Colin Cairnes y ganadora del Premio al Mejor Guion en la última edición del Festival de Sitges, donde fue una de las películas más comentadas y aplaudidas por el público y la prensa especializada.
En "El último late night" los hermanos Cairnes, que hasta la fecha habían dirigido dos largometrajes de terror, "100 Bloody Acres" (2012) y "Scare Campaign" (2016), demuestran su dominio del género con una película que adopta la estética y las formas de un programa de televisión de finales de los 70, "Búhos nocturnos", un espacio de entrevistas que presenta el popular Jack Delroy (David Dastmalchian). Después de la muerte de su mujer, Delroy ha vivido momentos muy complicados y las audiencias de su programa lo han acusado. Dispuesto a recuperar el interés de los espectadores, decide montar el especial de Halloween más sonado de la televisión estadounidense, sin ser consciente de la maldición que está a punto de desatar sobre todos los hogares del país.
Además de películas como "El rey de la comedia", de Martin Scorsese, o "Network, un mundo implacable", de Sidney Lumet, los hermanos Cairnes citan como gran referente de "El último late night" un programa de televisión australiano de los años 80, "The Don Lane Show": "Don era una figura curiosa, ni siquiera era australiano; de hecho, era un artista de un club nocturno del Bronx de más de metro noventa que, gracias a su perseverancia y un poco de buena suerte, terminó presentando el programa de entrevistas más exitoso de Australia", recuerdan. Los directores rememoran un momento en particular del programa, cuando Don Lane abandonó de mala manera su propio programa tras discutir con un mago escéptico que se había despachado a gusto en la radio contra la vidente Doris Stokes, colaboradora de "The Don Lane Show", acusándola de ser un fraude. "Aquel extraño momento se quedó en nuestra memoria y, en última instancia, definió el tono de la película que íbamos a hacer", reconocen.
El mayor reto de la película era recrear un programa de televisión supuestamente emitido en 1977 y hacerlo verosímil en 2024. "Nos decidimos por seguir una metodología sencilla, abordar la producción de la película como si fuese un programa de aquella época", explican los hermanos Cairnes: "Eso significaba el uso de tres cámaras de pedestal, una rejilla de iluminación compuesta exclusivamente de lámparas de época, una banda de jazz interpretando las partituras meticulosamente arregladas, etc". El otro gran elemento sobre el que se sostiene la película es la magistral interpretación de su protagonista, David Mastmalchian ("El Caballero Oscuro"): "Fue una alegría particular ver a David asumir el papel del encantador e imperturbable presentador y al mismo tiempo observarlo, lenta pero inexorablemente, dejar que la audiencia se enterara de la problemática vida interior de su personaje", concluyen.
Seguramente sea injusto entrar en lo anterior, pero más allá de ello, creo que encontrártela en Sitges sin esperarlo es una cosa y otra verla meses después tras todo el revuelo y el hype.
Aún con todas estas reflexiones, llamadme loco, pero le voy a plantar igual un notable. Porque sigue siendo muy original, atrevida, con un concepto muy atrayente y con una ejecución que podría haber ido aún más allá en muchos sentidos, pero que está muy bien.
Nota: 6'8