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'La estafa' - Ancha es Castilla

Vía El Séptimo Arte por 05 de junio de 2020
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'La estafa' es una comedia dramática centrada en la dicotomía de Frank Tassone, un apuesto y popular docente cuya pasión es ver a sus alumnos triunfar; también, un experto manipulador dispuesto a aprovecharse de las mismas personas que tanto ansia ayudar. Claro que, en el mundo que vivimos, lo que algunos consideran como corrupción (cuando lo hacen los demás) no deja de ser parte del sistema; incluso, me atrevería a decir, una parte esencial sobre la que se sustenta el sistema. ¿Qué sistema? Pues el que sea que sea lo que sea, que a ti te encontré en la calle.

Al fin y al cabo, si no existiera el delito no existiría la policía, y si no existiera la policía tampoco existiría el delito, porque lo llamaríamos la ley del más fuerte o del más listo. Y ancha seguiría siendo Castilla.

Según DeAPlaneta ha puesto en boca de HBO relegando su visionado al "directo a VOD", 'La estafa' muestra a una comunidad seducida por un carismático superintendente y enamorada del éxito de la escuela y el impacto económico derivado de ello. El sistema, como parece ser el "sueño americano" o Pedro Sánchez, no deja de ser una fachada. La imagen que se proyecta. No es tanto el triunfo, como parecer que has triunfado. Como dijo un amigo hace muchos, muchos años: "Da igual que roben, todos roban; la diferencia es que algunos además, hacen algo mientras que otros se rascan el ombligo".

Un paradigma que está cambiando: Al menos ahora hacemos como que nos escandalizamos antes de seguir con nuestras vidas como si no hubiera pasado nada. Antes nos quedamos con la ficción de 'Mr. Robot' que con la aparente realidad que muestra Anonymous, casi lo menos que una mera excusa para atizar a unos o a otros mientras le damos un sorbo a una cerveza. Y que nadie nos quite el derecho a realizar la fotosintesís en una terraza, por el amor de Dios. Llévate a mis hijos, pero no me arrebates el fútbol que le arrojo a tu secretario un formulario debidamente cumplimentado.

Irónicamente, el New York Times no informó de este caso de malversación de fondos como un servidor parece que no está hablando de 'La estafa', hasta que uno de sus escritores vio la copia de The Beacon que su hijo había traído a casa de la escuela. Un pequeño artículo de un periódico de la escuela secundaria prendió la mecha. Alguien tiro de la manta y no quedó más remedio que reaccionar. El mundo del distrito escolar de Roslyn, en Nueva York, dejo de ser una idílica postal para abrazar la realidad a la que perteneció durante unos instantes: Hasta que purgo al individuo.

Como su propio director afirma, 'La estafa' se mueve por esa zona de grises entre la comedia, el drama y la tragedia personal y comunitaria dónde el humor negro embiste de frente la moral y los principios de cada uno. ¿Qué estamos dispuestos a aceptar de los que están en el poder cuando entra en juego nuestro propio interés? Por descontado, 'La estafa' es una película objetivamente inmaculada. Una representación honesta, firme y elegante de ese mal llamado "cine indie" que actúa como una vicepresidencia respecto al cine de Hollywood. Todo luce bien, todo impoluto.

El único pero significativo, no deja de ser el de siempre: Que son norteamericanos y pensamos que no va con nosotros. Que nosotros no somos así, que nosotros somos incorruptibles y moralmente recios. Por supuesto, que meamos colonia. Como Hugh Jackman en 'La estafa', como Hugh Jackman en esa vida real en la que unos se lo follarían mientras que los otros se irían de cañas con él. Esa vida real que como en 'La estafa', no se rige en realidad por una noción del bien y del mal tan marcada como en el género de los superhéroes. Hacemos como que sí, pero no.

Dejando la moral de cada uno aparte, la vida se resumen en "gente que hace cosas". Como 'La estafa' se resume en la historia de "alguien que hizo algo". Lo que hace que 'La estafa' merezca la pena, además de su lo dicho, intachable acabado audiovisual, tan digno de un estreno en cines como de una producción de HBO, es que se limita a contar una historia. A eso que tanto se echa de menos en el periodismo de hoy en día: A mostrar sin valorar, que para eso ya está usted, querido espectador. Porque 'La estafa' respeta tanto como tanto no nos respeta el sistema. ESE sistema.

'La estafa' es una buena película que se ve fácil, cómodo y bien. Una buena película "americana" cuya mayor virtud, además de su nula intención por juzgar a sus personajes en base a la hipócrita noción del bien (fueron los míos) y el mal (fueron los tuyos), es su tono cotidiano y centrado en los peones del sistema. De nuevo, el sistema. Un sistema del que uno se aprovecha o ante el que uno se resigna. O se malgasta la vida peleando contra él que, básicamente, es pelear contra el ser humano. Ahí es dónde el "bad education" original tenía más razón de ser que un título español tan... genérico.


Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex


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