'Lapönia' - Otro día en la oficina
La última película de David Serrano está basada en una obra de teatro. Algo por otro lado evidente (aunque no lo estuviera de verdad), en una producción que se reduce a un sólo escenario y cuatro personajes para explorar y/o explotar el choque cultural entre dos parejas -una española y otra finesa- durante una Nochebuena en la región que le da título.
Una producción sustentada en la palabra y el conflicto latente que enfrenta la tradición española de mantener "la magia de la Navidad" contra la "rigurosa honestidad finlandesa", mostrando las diferencias entre la educación y visión de la vida nórdica y la latina, y cuestionándose si la verdad absoluta es siempre buena, o si la mentira puede ser educativa.
Por resumir: Dos parejas hablando durante 90 minutos en los que el equilibrio de poder va fluctuando según el momento. 90 minutos tan entretenidos como lo pueden ser cuatro personas hablando, ya sea sobre un escenario o una pantalla, en España o Finlandia. Con ritmo y a decir verdad, aguantando el tipo a lo largo y ancho de esos ajustados minutos de metraje.
Cabe señalar, que siento debilidad por películas como 'Lapönia'. Rara vez voy a ser crítico con el afilado ingenio de sustentar una historia de 90 minutos en lo que se puede resumir en una larga conversación. Como cuando estás, no sé, en un bar con amigos y entre palabra y palabra dejas de mirar el reloj, hasta que pagáis la cuenta y os largáis a vuestras casas.
¿Y luego qué? David Serrano saltó a la fama por escribir el guión de 'El otro lado de la cama', cuya tercera entrega se estrenó el pasado mes de noviembre sin que a nadie -incluido a él mismo- le importase una mierda. Sin ayuda de Internet cuesta recordar todo lo demás que ha hecho, de igual modo que dentro de, no sé, 90 días costará acordarse de esta 'Lapönia'.
Una película agradable, que aguanta y funciona durante esos 90 minutos a los que no podemos ponerles ningún pero relevante... salvo que no dejan huella. La discrección de una corrección que simplemente, no da la nota. Cumple, como creo recordar que en su momento cumplía 'El otro lado de la cama'. En su momento. Durante esos 90 minutos, no más.
Ni "la magia de la Navidad", ni la "rigurosa honestidad finlandesa". Pagás la cuenta y te largas a tu casa. Como cualquier otro día -no especial- en el bar.
Que un lapón te muerda en los huevos, esa si es forma de morir.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex





