'Lucky' - Necesitas algo más para sobrevivir
¿Se acuerdan de Ashley Judd?
A finales de los años 90 y principios de los 2000 la actriz protagonizo una serie de thrillers de suspense. No recuerdo cuantos fueron, y de hecho apenas me acuerdo de ellos. Salvo de 'Doble traición', película con la que aprendí que -al menos en Estados Unidos- no te pueden juzgar y condenar dos veces por el mismo delito. Una película creo recordar que bastante entretenida.
'Lucky' podría ser una de aquellas películas, como 'Doble traición'. Podría haber sido de hecho una película... de no estar tan de moda hacer series. O de haber prescindido del personaje de Timothy Olyphant. O del de Annette Bening. O del de Aunjanue Ellis-Taylor. O de cualquier otro secundario que le robe tiempo y protagonismo a Anya Taylor-Joy, la estrella de la función.
La Ashley Judd de este thriller sustentado en gran medida en su carisma. Un thriller trepidante de haber sido una película, no tanto como una miniserie desarrollada por un novelista como Jonathan Tropper; el de 'Vicios ocultos'. Sea o no deformación profesional, Tropper se lo toma con relativa calma. Puede que sean arquetipos, pero no por ello hay que despreciarlos como tales.
Como si fuera una novela en formato televisivo, servida por descontado y por supuesto con la debida sobriedad y elegancia; tanto por parte de Apple como de realizadores tan solventes como Jonathan van Tulleken o Greg Yaitanes. Lo que no deja de ser 'Lucky', una serie muy solvente que cumple como un thriller a la medida de lo que puede ser aquella 'Doble traición' (creo recordar).
Un thriller bien hecho, a casi cualquier nivel posible que podamos considerar en el que no hay nada que no esté bien. Tan rematadamente bien... que todo a su vez se presenta tan sumamente correcto como para que lo único que realmente destaque sea Anya Taylor-Joy. No porque sea el papel de su vida, sino, más que nada, porque es la coartada sobre la que se sustenta todo la función.
Una función en la que si sólo parece destacar la actriz, es porque dejando de lado sus vibrantes escenas de persecución, no hay nada más que le impulse por encima de una ejecución notable a la que sin embargo le cuesta pillarnos con la guardia bajada. Una función que como ejercicio de género, tampoco cuenta con alguna inquietud temática o interés subtextual que la enriquezca.
Es, un poco, como lo dicho: Una serie del estilo a aquella 'Doble traición' (creo recordar). Funciona porque lo dicho, es una serie bien hecha. No hay nada que no esté bien, nada que no luzca a la altura de lo que cabe esperar de una serie de bien. Ahora bien... esa firmeza templada y sostenida es, a su vez, lo que la enmarca en ese agradable "buen trabajo" que apenas si deja una marca.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex



