'Un fantasma útil' - March recuerda sus electrodomésticos pasados
El amor nunca muere... Puede volver como una aspiradora fantasma.
Humano o fantasma, el amor debe ser útil.
La carta de presentación de Rattapoom Boonbunchachoke. ¿De quién? Da igual, del director de 'Un fantasma útil'; aka, la película en la que "la mujer del protagonista se reencarna en una aspiradora". Por absurdo que parezca... Una premisa inolvidable, que hace de esta una película inolvidable. Ya se lo merezca por méritos propios. O no.
Obviamente, al menos de inicio, hablamos de una comedia surrealista, además de muy negra y ácida. Como si Quentin Dupieux dirigiera una de Apichatpong Weerasethakul. Una suerte de "March recuerda sus electrodomésticos pasados" desenfadado y caricaturesco aunque de compostura y ritmo ceremoniosos y formales, construido a base de simpáticos sketches y/o historietas que, sin embargo, acaba teniendo su contrapeso dramático, e incluso reivindicativo.
A la hora de hilvanar el absurdo con lo no tan absurdo es, precisamente, donde el Sr. Boonbunchachoke peca un tanto de novato, sobre todo en su segunda mitad. El punto (más) débil de 'Un fantasma útil', un filme irregular, impulsivo, brusco y por supuesto relajado y excéntrico que no termina de asentarse como comedia y drama al mismo tiempo.
Aunque ya sólo por su sinopsis vaya a ser difícil que la olvidemos... nos hayan sido más o menos útiles las dos horas invertidas en ella.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex
