'Warcraft: El origen' - Juego de orcos
Lo diré de esta manera: Me gustó más 'Dioses de Egipto'. O en su defecto, en igualdad de condiciones, al menos aquella me resulto... entretenida. Con peores efectos especiales, cierto, pero también con una ausencia de gravedad mucho más llevadera. Mucho más que este 'Warcraft' sumido en la estéril indiferencia CGI que antes que un blockbuster, se cree una tragedia de Shakespeare.
La película genera además una sensación extraña y contradictoria, pues a pesar de lo simple que es resulta confusa, y a su vez, dentro de su sencillez, resulta alarmente hueca. Se intenta ir al grano y hacer que prevalezca el espectáculo, si bien no hay nada, ningún elemento que resulte particular o especialmente llamativo. Ninguno que rescate, anime o personalice el patrón empleado.
De hecho, la impresión final es la de ser un continúo déjà vu recargadísimo, tan atropellado y artificioso como un remake hinchado a golpe de talonario en lugar de afinado con talento. Siquiera sus buenos efectos especiales se apropian de la pantalla, respaldando con la boca pequeña una historia que acaba muriendo en la orilla de un meh tan grande como para sufrirse con avinagrada pesadez.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex

P.D. Como adaptación ni idea, no he jugado al Warcraft en mi vida.
Tal vez llegó tarde. Posiblemente hace unos años hubiera tenido más repercusión.
Sin origen. Nota: 5,5.