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'Moneyball: Rompiendo las reglas': Entre los números y el juego

Vía El Séptimo Arte por 02 de febrero de 2012

Basada en la historia real de Billy Beane, una prometedora estrella del béisbol que, incitado por el fracaso de no haber demostrado en el campo todo lo que se esperaba de él, enfocó toda su naturaleza competitiva hacia el área de la dirección de equipos. Al comienzo de la temporada 2002, Billy se enfrenta a una situación deprimente: su modesto equipo, los Oakland Athletics, ha perdido, una vez más, a sus mejores jugadores a manos de los clubes grandes -y sus contratos millonarios- y encima tiene que reconstruirlo con sólo un tercio del presupuesto. Decidido a ganar, Billy se enfrenta al sistema desafiando a los más grandes de este deporte.

En junio de 2008, se presentó oficialmente el entrenador que iba a hacerse cargo del F.C. Barcelona. Josep Guardiola, Pep para los amigos, fue una de las piezas clave en el mítico Dream Team de Johan Cruyff, pero sus aptitudes en el banquillo, más allá de un ascenso de Tercera a Segunda división B, estaban todavía por demostrarse. Todo encajaba pues dentro de la postrera y errática -a veces demente- gestión del club por parte de una junta directiva que había visto como su famoso círculo virtuoso se había ahogado en litros de alcohol, noches locas y autocomplacencia. La parroquia estaba muy cabreada, y sumida en la desesperación, pedía a gritos la llegada de un profeta que, años después, se convertiría en el enemigo público número uno. Cosas del fútbol. Cosas del deporte.

Por si fuera poco, este nuevo y -admitámoslo- arriesgadísimo proyecto no empezó precisamente con buen pie. A la decapitación pública de varias vacas sagradas del vestuario le precedieron los dos primeros encuentros de la temporada 08/09, en la que se cosecharon resultados por lo menos desalentadores (una derrota y un empate con equipos a priori de la parte media/baja de la tabla no era precisamente la mejor manera de pedirle a la afición que recobrara la fe en los suyos). No habían transcurrido ni dos jornadas y ya se veían pañuelos en el Camp Nou. Unos meses después, el mismo equipo por el que nadie daba un duro a principio de temporada, había conquistado un histórico triplete compuesto por Copa, Liga y Champions. Cosas del fútbol. Cosas del deporte.

Unos años antes, concretamente en el 2002, los Oakland Athletics, un pequeño -diminuto más bien- equipo de baseball que venía de firmar una temporada excelente (sin duda muy por encima de los pronósticos más optimistas), afrontaba un nuevo curso con la desbandada generalizada de sus grandes estrellas como carta de presentación. Así, el que se había revelado como una de las revelaciones del año anterior tenía toda la pinta de mutar en una decepción de proporciones épicas, reduciéndose todo en un triste regreso a los orígenes humildes que los dioses del baseball parecían tener reservados para ellos. Lejos de cumplirse los vaticinios de los agoreros, los vecinos ''pobres'' de San Francisco consiguieron batir el récord histórico de victorias seguidas en temporada regular. Cosas del baseball. Cosas del deporte.

Este topicazo que por lo visto se puede aplicar impunemente a todo tipo de modalidad/competición deportiva es en parte el que alimenta el último largometraje de Bennet Miller, autor que no renuncia demasiado a su querido género biopic para ir a buscar otra historia enmarcada en el clásico ''basada en hechos reales''. Para la ocasión se asocia con el desbordante carisma de Brad Pitt (como casi siempre, de plena solvencia a la hora de salir al terreno de juego), que se pone en la piel de una leyenda en la sombra del baseball contemporáneo. Jugador fracasado (en su día, firme promesa) reconvertido en revolucionario manager (máximo cargo ejecutivo en una franquicia) que siguiendo las arriesgadas teorías del economista Paul DePodesta (AKA Peter Brand, en lo que es una pequeña licencia justificada que de rebote viene a confirmar los temores de Charles Ferguson en 'Inside Job', sobre los extraños destinos de las mentes más brillantes del planeta) demostró que David no tiene porqué rendirle pleitesía a Goliat... al menos no a las primeras de cambio.

El nombre del invento: Moneyball, radical seísmo en los antiquísimos -anticuadísimos dirían otros- pilares del baseball. Tan fuerte que, por ejemplo, a los Red Sox de Boston les sirvió para romper la legendaria maldición del Bambino. Poca broma. En un deporte en el que las estadísticas juegan un papel tan fundamental para su comprensión, era cuestión de tiempo que alguien las usara en detrimento de otros criterios tradicionales (estilo de batear, reflejos, cara bonita...) para crear un equipo ganador; para que el pez chico tuviera la oportunidad de darle un buen bocado al grande. Pero Roma no se hizo en un día... ni los Oakland Athletics. A lo largo de este arduo proceso de construcción se va construyendo precisamente 'Moneyball: Rompiendo las reglas', un biopic algo torpe y amanerado, pero un documento deportivo excepcional, imprescindible para los amantes de todo lo que suceda en cualquier terreno de juego.

Oliver Stone en la genial e infravalorada 'Un domingo cualquiera' quería abarcarlo todo (del utillero al presidente, pasando por el jugador, su novia, el periodista...), en 'The Damned United' Tom Hooper se centraba con mucho acierto en los banquillos. Ahora Bennet Miller se fija en los despachos (ignoro si Billy Beane tiene fobia a acercarse a cualquier estadio durante un partido, pero en cualquier caso es un auténtico acierto el que a lo largo de las más de dos horas de metraje que ni mucho menos parecen tantas, a penas se vea algún encuentro), navegando con elegancia entre la invención y la no-ficción al ritmo de la notable partitura de Mychael Danna, y retratando el drama casi clásico destinado a todo aquel que intente poner control sobre lo intangible.

En efecto, si por algo 'Moneyball: Rompiendo las reglas' consigue superar el handicap que más allá de tierras americanas supone el tratar el tema del baseball, es porque no se concentra exclusivamente en este deporte genuinamente yankee. Con la inteligencia que caracteriza a los grandes maestros, la dupla de guionistas de lujo Zaillian & Sorkin (se nota la mano de éste último en cada -agilísimo- diálogo, o en momentos puntuales como en la genial escena de la compra-venta de jugadores, cumbre zeitgeist y nítido reflejo del mercantilismo y realidad líquida que se ha impuesto en los grandes clubs) reflexiona sobre las fuerzas ocultas que dictan sentencia en lo que para muchos es la religión moderna.

¿Fórmulas matemáticas o pura suerte? Un poco de ambas, aunque nada se deja al azar en esta película deportiva ejemplar. Mientras, el deporte en mayúsculas sigue a lo suyo, dando y arrebatando gloria a partes iguales; rejuveneciendo y consumiendo a todo aquel que pretenda vivir de él. Porque puede que las fórmulas matemáticas acercaran a los Oakland Athletics a la categoría de mito... pero si a Scott Hatteberg no se le aparece la Virgen antes de batear, jamás hubieran existido las veinte victorias consecutivas. Dicho de otra manera, sin el ''Pinto de inflexión'' en el Ono Estadi no se sale por la puerta grande de Mestalla; sin el ''Iniestazo'' de Stamford Bridge no se conquista Roma. ¿Cómo no enamorarse de... cualquier deporte?

Nota: 7,4 / 10

por Víctor Esquirol Molinas

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Comentarios

  • Avatar de Alfie
    Alfie 17 de Febrero de 2012, 10:18:07 pm


    La gran película de los Oscars.

    Este año ha sido bastante flojillo en cuanto a películas buenas o realmente buenas para valorarlas como ganadoras en ésta edición. En cambio aquí tenemos una excepción. Moneyball, que junto con Drive son las dos mejores películas del año. Pocas veces podemos disfrutar tan vivamente el mundo del deporte que no sea el fútbol. Una película que te engancha totalmente, incluso a éste deporte. Puedes apreciar detalles en este particular mundo yanqui que hasta te gustaría practicarlo. Un película basada en las personas, eso es. Solamente en las personas en sí. En deportistas, en jugadores, en negociadores y el mundo de éste deporte. Y si a eso le sumas el espectacular papel del actorazo Brad Pitt, hacen que sea una de las mejores películas de los últimos años. Película de superación, ambición y de luchar por tus ideas, independientemente de las criticas que lleguen y la presión que tengas, un hombre tiene que saber decidir la decisión correcta.

    Nota: 9
  • Avatar de Merkin Muffley
    Merkin Muffley 18 de Febrero de 2012, 12:05:25 am
    Poco puedo decir, amigos. con Aaron Sorkin escribiendo sabes perfectamente que vas a ver una película interesante, que te enganchará trate sobre lo que trate. Por ser será incluso divertida a ratos, pero de esa diversión inteligente, de esa diversión que deja que sea el espectador el que entienda el chiste y no el chiste el que se explique. De esa dificilísima diversión de "No es una comedia pero me estoy riendo". Adoro ese humor.

    Con un mucho más sobrio Bennett Miller tras la cámara Sorkin está libre de ataduras. Ya no hay la maestría y virtuosismo de Fincher eclipsando su aún así evidente gran libreto en The Social Network, ahora son Sorkin y los actores los que le hablan directamente al espectador, sin filtros. Y es que precisamente, la otra pata que aguanta Moneyball es Brad Pitt. Creo que podemos comenzar a considerar a Brad Pitt algo más que una estrella millonaria sobreactuando torpemente para que la gente le comience a tomar en serio como actor, por mucho que hace unos años ese fuera precisamente su rol en Hollywood. Brad Pitt se ha marcado este año las dos mejores interpretaciones de su carrera y merece el oscar por Moneyball.

    ¿Y el director? Digamos que por ahí ronda, moviendo la cámara de forma inteligente pero invisible. Posiblemente la mejor actitud que un director puede tener ante una película tan bien escrita y tan bien interpretada como Moneyball... pero creo que este año los oscars a mejor película y mejor director podrían ir a películas diferentes.
  • Avatar de Soprano
    Soprano 18 de Febrero de 2012, 06:33:00 pm
    Se trata de una película notable que como ya habéis comentado se aleja del estereotipo habitual de otros dramas deportivos, algo que se agradece, y lo hace en gran medida gracias a su sólido guión que logra que nos interesemos por unos personajes y un deporte tan alejados de nuestra cultura.

    Destacaría quizás esa manera tan sencilla y realista de contarnos como es el trabajo de un mánager deportivo, como funciona la toma de unas decisiones de las que depende en gran parte el éxito de la temporada, su lucha por cambiar los conceptos de un deporte regido por un miedo irracional a lo innovador, o por como se puede reducir todo eso a unos fríos números que no entienden de sentimentalismos.

    Creo que todo ello se ve muy bien reflejado en el papel de Brad Pitt que una vez más da muestras de su talento y solvencia interpretando a un personaje que carga con el peso dramático de la cinta, que además se ve bien secundado por unos Jonah Hill y Philip Seymour Hoffman que lamentablemente gozan de menos protagonismo del que me hubiese gustado teniendo en cuenta su relevancia en la trama.

    En definitiva y como ya me ocurriera con "La Red Social" de Fincher me parece un film muy notable en casi todos sus aspectos, pero que sobre todo cuenta con una historia muy veraz e interesante que al igual que aquella esta narrada de la mejor manera posible.
  • Avatar de jescri
    jescri 02 de Junio de 2012, 06:42:10 pm
    En general estoy bastante de acuerdo con lo comentado. Una película que tal vez no tenga nada sobresaliente pero sí muchas cosas notables. Buena dirección, buen guión, un Brad Pitt en su salsa y una historia que da mucho juego. También es cierto que podrían haber sacado más provecho a otros aspectos, como por ejemplo a Seymour Hoffmann, al que he visto bastante lejos de ese monstruo de la interpretación que ha demostrado que es.

    Spoiler (Click para ver)

    Nota: 7.
  • Avatar de mariajulieta
    mariajulieta 31 de Julio de 2012, 10:29:31 pm
     :vomitar Muy Muy mala, no la recomiendo a nadie! Aun que Brad pit este en esta película, aun asi la película es mala, muy comun y muy parecida a otras películas de deporte!  :abajo

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