'Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)' - Arte come arte
Lo mejor, sin duda, es su personalidad y su integridad artistica; también su compromiso, con el medio y con el espectador. Que a su manera sea, o cuanto menos, por los puristas, se sienta única, especial y sobre todo muy reconocible. Que sea complicado confundirla con cualquier otra.
'Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)' es una película que rebosa personalidad e integridad artística. Una película que se siente única, especial y sobre todo muy reconocible. Es complicado confundirla con cualquier otra. Porque no es cualquier otra película. Es... ¡¡Birdman!!
Una película única en su especie. Alejandro González Iñárritu ha dado un golpe sobre la mesa con su quinta película, una obra de una categoría artística brutal que marca un estimulante salto evolutivo para el cineasta mexicano. Porque 'Birdman' no es cualquier otra película. Es... ¡¡Birdman!!
Valiente tanto en las formas como en el contenido, se trata de uno de los ejercicios de puro cine, de cine-arte más redondos, accesibles e icónicos que se han hecho en los últimos años. Una producción técnicamente de un virtuosismo sin par, tanto por la forma "don't stop" en la que está rodada, como con lo extremadamente cuidado de una puesta en escena en donde todo, desde su dirección de fotografía y escenografía hasta su minimalista banda sonora, encaja dentro de un todo fluido, homogéneo y orgánico.
Incluido, también, por supuesto, su reparto. Aunque Michael Keaton sea quien de más la cara y acapare -con razón- las miradas durante gran parte de la película, en un "comeback meta" tan atractivo como jugoso, todos y cada uno de los secundarios tienen, como mínimo, como si fueran los villanos del mismísimo Bruce Wayne (aún sin tener por qué serlo), una escena para lucirse. Y todos, sin menor excepción, están a un nivel altísimo.
A juego con una película, sí, rodada en (falso) plano secuencia que roza la excelencia (y veracidad) en todos sus frentes, envolviendo una descarnada a la vez que enloquecida radiografía del ser humano que explora el ego, la fama o la crisis profesional ya no sólo desde un punto meramente artístico, sino también humano que trasciende del "arte come arte" con tendencia a lamerse sus propias pelotas (de espaldas a la realidad).
O al menos cuanto menos lo parece, siendo 'Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)' una película que rebosa personalidad e integridad artística; también compromiso, con el medio y con el espectador. Una película que se siente única, especial y sobre todo muy reconocible. Es complicado confundirla con cualquier otra. Porque no es cualquier otra película. Es... ¡¡Birdman!! No es un capricho, es cine. Fundamentado, y no gratuito. Con un por qué, personal e intransferible. Una muestra de auténtico cine-arte.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex
Eso hago con algunas películas a finales de año y de cara a la Copa de Cine, que me las vuelvo a ver (si puedo). Este año por ejemplo tengo pendiente de revalida 'Dios blanco'. Y viendo que la han lanzado este año en vídeo, 'El mundo de Kanako' pues la vi el año pasado en Sitges y me gustó mucho.
Si puedo también lo hago porque pensando en la Copa a veces pesa mas lo último que he visto por tenerlo mas fresco, por cierto la japonesa la tengo pendiente desde hace tiempo y espero verla antes de acabar el año.
El miercoles lo vi, y sigo pensando igual, solo que ahora fue en V.O.S.E y pude ver las grandes interpretaciones que intuía; especialmente Michael Keaton, Emma Stone, Edward Norton y Zach Galifianakis.