'Fall 2: Deadpoint' - And I'm free, free fallin'
Suena a broma. Y lo es. 'Fall 2: Deadpoint', la secuela de 'Fall', no está... a la altura. Una broma que a buen seguro han pensado nueve de cada diez que la han visto, aunque no todos hayan caído en la tentación de ponerla por escrito. Pero es que la resume muy bien. Casi nos hace todo el trabajo.
"Dije que la vida era una broma, no que la broma tuviera gracia", aseguraba el Comediante, personaje al que interpretó un Jeffrey Dean Morgan que sale al final de la primera 'Fall': Una "broma" que tiene su gracia. Es... simpática. Aún con las evidentes limitaciones de su planteamiento, funciona.
Aún siendo plenamente consciente de lo tramposa que es, dentro de su modestia y sencillez, funciona con la eficacia del vértigo oportuno. No es que se pueda decir que aspirase a algo más... mientras que su secuela, esta 'Fall 2: Deadpoint', tampoco aspira a mucho más que repetir la jugada.
Lo mismo... pero en otro lado, con los otrora prometedores hermanos Spierig como nuevos directores. Una réplica (a menudo literal) que ya no sorprende... ni resulta tan efectiva, ni tan simpática. Una réplica (a menudo literal) en la que como espectador cuesta mucho más creer, siendo esta la clave.
Con la primera era fácil aceptar la situación, con la segunda ya no tanto. Lo que debilita enormente a una secuela que no mejora en nada a un original al que sin embargo no deja de recordar. Este es el problema: Su empeño en comportarse como un eco de otra cosa, antes que como un fín en sí mismo.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex





