'Good Omens 3' - Adiós y buenas noches
Una película que no fue concebida como una película.
'Good Omens' llega a su final con una tercera temporada de sólo 90 minutos. Una película... que no fue concebida como una película, algo no tan evidente al principio pero que al final le acaba pesando. No deja de ser lo que parece o cabría suponer: Una temporada abreviada, precipitada y atropellada que da forma a un final alicaido y desnutrido que sabe a poco, se antoja innecesario y que prácticamente hasta el final no le hace caso "al elefante en la habitación".
Lo que se supone que la motiva. Todo lo demás, de hecho, parece relleno más o menos superficial. Un preámbulo de una hora hasta llegar al auténtico epílogo. Una hora que, irónicamente, acaba siendo lo más resultón de una no-película descompensada. De una no-temporada que parece existir, sólo, para ponerse el pin del populismo woke que reclamó con el controvertido final de su antecesora. Y que conste que no lo digo de una manera reaccionaria, ni tampoco prejuiciosa.
Es, más que nada, porque transformar una historia de amistad entre un ángel y un demonio en un socorrido rollete romántico desvirtúa en gran medida toda la serie, y además, le quita lo que tenía de especial... algo que no obstante las circunstancias han terminado de rematar. Unas "circunstancias" en las que no voy a entrar, pero que han causado que esta tercera y última entrega dure un tercio de lo previsto. Una despedida deslucida y con un claro sabor agridulce.
Una despedida que David Tennant y Michael Sheen parecen haber hecho por contrato. Lo que termina siendo este "adiós y buenas noches": Un compromiso cuyo único reseñable sería un final que aun a pesar de estar plasmado con muy poca fuerza y emoción, hubiera valido como escena postcréditos. Un no-final ahogado en un recatado y desapasionado trámite de 90 minutos que pudiendo (arriesgarse a) elegir entre el Cielo y al Infierno, prefiere quedarse a medias.
No me gusta utilizar la palabra "woke", pero la decisión de transformar -sobre la bocina- la amistad en romance generó una expectativa que 'Good Omens 3' no satisface. Apenas si marca la diferencia, alguna diferencia. Lo que reduce la impresión de toda la serie a la indiferencia anecdótica y olvidable que es esta tercera temporada. Una película que no fue concebida como una película. Un no-final que más que una emotiva despedida, se siente como un triste funeral.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex


Comentarios