Buscador

Twitter Facebook RSS

'Molly's Game' - La pluma es más fuerte que la espada

Vía El Séptimo Arte por 05 de enero de 2018
Imagen destacada

Es posible que sea un cliché, lo sé. Pero a pesar de su mala fama un cliché no tiene por qué no ser cierto. Al fin y al cabo los clichés lo son por algo, por el propio abuso que la realidad hace de ellos. En teoría al menos, se supone; en la práctica... en la práctica ya es otra cosa, como casi siempre de hecho, lo es. Y una cosa es la teoría, que podría ser escribir un guión, y otra cosa es la práctica, que podría ser transformarlo en una película.

'Molly's Game' es el debut como realizador de Aaron Sorkin, reputado guionista de 'Algunos hombres buenos', 'El ala oeste de la Casa Blanca', 'The Newsroom', 'La red social', 'Moneyball: Rompiendo las reglas', 'Steve Jobs' o la propia 'Molly's Game', cuyo guión, no cabe duda, está a la altura de su Currículum. Y el cliché al que hacía referencia es la incapacidad del guionista para como realizador, ir más allá de las palabras que tan bien ha escrito uno mismo.

Básicamente, de trascender. De transformar la retórica verbal en una retórica visual que, por ejemplo, pueda prescindir de una voz en off, la de la propia Molly, que no es sino la constatación de la falta de autoridad narrativa de una buena película... al menos en teoría, no tanto en la práctica. Una práctica que la emparienta con 'El caso Sloane', también con Jessica Chastain como radiante estrella de cine además de como solventísimo hilo conductor.

Sorkin no es un David Fincher, tampoco un Danny Boyle. O al menos no lo parece de momento, y en su primera incursión tras la cámara no demuestra el mismo descaro y bravura que le sobran tras la pluma, salvo si acaso sólo durante su primera (y brillante) escena. El Aaron Sorkin que se muestra como director en 'Molly's Game' está más cerca de ser un currito amaestrado como John Madden, responsable de la mencionada 'El caso Sloane', una película muy resultona...

... sobre la que planeaba continuamente la locuaz y feroz sombra de Aaron Sorkin. Una referencia muy a propósito, empleada con alevosía pues en esencia, esta 'Molly's Game' ofrece las mismas prestaciones que aquella. Del diálogo pasamos al monólogo, y bajo su inmaculado y tentador escote no hay más que un croupier al servicio de un casino al que, como a todos los negocios, no le va demasiado lo de meterse en un berenjenal que pueda ocasionar pérdidas.

'Molly's Game' es más teoría que práctica, siendo más interesante por su planteamiento que por el uso que hace del mismo. Sorkin no sabe, o no puede dar forma al potencial de un guión soterrado en última instancia bajo su propia y relamida sonoridad, reduciendo a la película, a su orgullo y a la propia Molly a una bonita y conservadora apariencia sin calado. Demasiado agradable como para que la vista esté centrada en los ojos de la Chastain...


Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex


Temas relacionados

< Anterior
Siguiente >

Noticias relacionadas

Elseptimoarte.net utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia con el sitio web. Al continuar con la navegación consideramos que acepta su uso. Mira nuestra política de privacidad