'Resident Evil: Ultratumba' - Entr3sdé
James Cameron abrió el camino, y "el otro Sr. Anderson" le ha sacado provecho.
Hay que reconocer que 'Resident Evil: Ultratumba' tiene cierta gracia. La de un 3D nativo "como el de 'Avatar'", película a la que no son pocos los que acusan de tener un guión demasiado arquetípico, una simplicidad narrativa deliberada, según el propio Cameron, para que el espectador se concentrase en la pionera experiencia visual y pudiera sumergirse con facilidad en el mundo de Pandora.
'Resident Evil: Ultratumba' parece igualmente concebida para lucir palmito en 3D. Pero sólo para lucir palmito (en 3D). La película, al servicio de la tecnología, y no al revés. La película al servicio de la tecnología y nada más. Paul WS Anderson regresa a la saga que empezó en 2002 para explotarlo a conciencia, en una película que (supongo) los detractores de 'Avatar' destrozaran sin misericordia.
Y es que el otro Sr. Anderson no es el Sr. Cameron. Ni siquiera parece ser el mismo que era en 2D. Ahora se abandona por completo a un 3D que canibaliza la película por encima de sus posibilidades. La nada envuelta en un 3D de lo más gratuito. Pero, sobre todo, efímero, tanto como para que la película carezca casi de cualquier fundamento o sentido (común) vista en el formato de los pobres.
La película, la propia película totalmente en segundo, tercer o cuarto plano para dar prioridad absoluta al espectáculo, hueco y vacío pero muy llamativo y molón de un 3D que viste a 'Resident Evil: Ultratumba' de fulana barata y traicionera. No lo llamen película para ahorrarse la vergüenza, sino aparatoso y extenuante contenido pasivo para uno de esos simuladores de los parques de atracciones.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex

Tranquilo Cid Campeador que no hay actuación en toda la saga que valga la pena destacar.
yo no te puedo tomar en serio
No creo que tenga mucho sentido hablar de interpretaciones en esta saga, la verdad. Me refiero al personaje y su papel en la película.
Después de sus escarceos con otros proyectos, Paul W.S. Anderson (que en lo único que tiene en común con el gran Paul Thomas Anderson es su nombre y su apellido) volvió ocho años después al universo Resident Evil con su mujer repartiendo estopa por 4ª vez, y en su regreso debo decir que no estuvo del todo mal, aunque la original 'Resident Evil' sigue siendo la mejor, y tiene pinta de que así se quedará aún quedando por ver el capítulo final; de la quinta entrega me extenderé en otra reseña.
Los puntos fuertes de esta película no son muchos, pero sí suficientes para no mandar esta película a que se lo coman los zombies. Los nuevos personajes parecen los adecuados para un filme como este, destacando a Kim Coates con su irritante personaje Bennett y a Wentworth Miller, recién salido de 'Prison Break', como Chris Redfield, nombre familiar en los videojuegos cuya transición a carne y hueso es llevado con acierto. Además, se respira de nuevo un ambiente opresivo y de aventuras más reconocibles sobre el material que adaptan que ayuda a que el largometraje sea más interesante.
Por otro lado, los zombies evolucionan basándose en 'Resident Evil 4', así como la aparición de otro enemigo reconocible lo que enriquece la trama.
Lo malo es que en el fondo es casi lo mismo de siempre. Es decepcionante que lo que se prometía en el final de la cinta anterior sea aquí tratado deprisa y corriendo y que el resto vaya de otra cosa; y aunque la trama general sea también atrayente no quita la sensación de engaño al público, además la evolución no es tan sustanciosa como para decir que han cambiado, sigue habiendo acción para dar y tomar y el regreso de Anderson a la dirección no influye demasiado en la inercia que arrastraba la franquicia; sin embargo, todo lo que no sea por debajo de 'Resident Evil 2: Apocalipsis' ya es un triunfo.
5.5