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'The Old Man & the Gun' - ... y estaba sonriendo

Vía El Séptimo Arte por 24 de enero de 2019
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'The Old Man & the Gun' es el 'Gran Torino' de Robert Redford. Una vez vista, es imposible no pensar que se trata de un traje tan a medida que sólo Redford podría haber sido su protagonista. Y una vez vista, es imposible no pensar que se trata de un estupendo punto y final a su carrera delante de las cámaras... lo sea o no como en el caso de Clint Eastwood, que al final no lo fue (aunque aquel 'Golpe -bajo- de efecto' se haya visto compensado con 'Mula', según dicen).

'The Old Man & the Gun', cuyo título es una clara referencia al clásico de Ernest Hemingway, es ante todo una película que incita a sonreír mientras uno se pregunta que a qué huelen las nubes. Un emotivo canto, tanto a la vida como directa o indirectamente, a la carrera del propio Redford. La historia real de Forrest Tucker sirve de base a un encantador alegato vitalista ante el que resulta difícil resistirse a poco que uno cuente con un puñado de años en su haber.

Poco más de 90 minutos de puro cine "como el de antes", con ese sencillo, emotivo y humilde encanto servicial casi como de cuento; con ese mismo pragmatismo y concreción narrativa en dónde los actores brillan como auténticas estrellas, nada difícil por otro lado cuando cuentas con la solvencia y carisma de Robert Redford, Sissy Spacek, Danny Glover, Tom Waits... o quién nos lo iba a decir, un Casey Affleck que hace ya tiempo que dejó de ser el "hermano de".

Poco más de 90 minutos de puro cine "como el de antes", en clara consonancia con esos años 70 en los que se enmarca en cuerpo y alma. "Como el de antes", en clara consonancia con la pureza y honestidad que emana de esta pequeña gran película centrada, no más que en contar una pequeña gran historia de forma afable, tremendamente educada y sin perder nunca la empatía con cualquiera que de la cara en esta ventana a una realidad en dónde todo el mundo es bueno.

"... y estaba sonriendo", como nosotros también de principio a fin de este clásico moderno instantáneo, tan complaciente como arrebatadoramente agradable. Al igual que Forrest Tucker, David Lowery nos roba (de nuevo) el corazón a través de la educación, y del respeto hacia un relato poco sorprendente en su eficacia que nos traslada a ese fascinante mundo donde lo cotidiano puede ser extraordinario, donde una ficción cinematográfica puede transformarse en la vida misma.


Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex

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Comentarios

  • Avatar de Mario Vidal.
    Mario Vidal. 27 de Enero de 2019, 12:48:55 am
    Peliculón, digno final para un actorazo como Redford. Consigue llevarte justo a donde quiere, a ese ambiente ochentero en el que el que el cine se trabajaba de otra manera, cosa que además se consigue plasmar a la perfección.
    Durante toda la película flota un halo de armonía y felicidad contagiada no solo por Redford, que ayuda mucho con su sonrisa embaucadora, si no con unos personajes, un guión, una banda sonora (que no es tanto la banda sonora en sí, si no el uso que se le da) y una historia que ofrece una perspectiva más arriesgada de la vida.
    Es cine como el que ya no hay. :palomitas
  • Avatar de Wanchope
    Wanchope 27 de Enero de 2019, 11:39:55 am
    Es cine como el que ya no hay.

    Cuando veo el cartel por la calle o el anuncio en la televisión me apetece volver a verla. Me apetece mucho. Eso habla muy bien de ella.
  • Avatar de imperivm
    imperivm 14 de Febrero de 2019, 10:27:36 am
      Un papel delicioso. Recuerda algo a Sundance (Dos hombres y un destino). Muy recomendable de ver. Y es cierto que dan ganas de volver a verla. Eso ya es mucho.

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