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'Valhalla Rising' - La religión de NWR

Vía El Séptimo Arte por 14 de mayo de 2021
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Nicolas Windign Refn ya nos tiene acostumbrados a sus rarezas y excesos. Lo que pasó con 'Drive' fue un espejismo, un acercamiento del danés al cine estadounidense comercial, donde no perdió ni un ápice de la arrolladora personalidad que caracteriza a su cine, pero sí que simplificó las complejas narrativas que suele emplear para que la trama y el ritmo de la película fuesen más accesibles. Si nos centramos en sus inicios, todas las producciones que dirigió son europeas, y después de la película que convirtió en una estrella a Ryan Gosling, más de lo mismo (quitando su serie de TV o el futuro remake de 'Maniac Cop'). No solo cambia la nacionalidad, es aquí donde encontramos al verdadero Nicolas Windign Refn, al más desatado, el que da rienda suelta a la violencia y muestra su carácter más provocador.

'Bronson' es un biopic muy poco habitual, 'Pusher 2' le da una vuelta de tuerca a las películas sobre crimen organizado y 'Solo Dios perdona' es tan particular como la película de la que vengo a hablar hoy. En el reciente BCN Film Fest pude ver 'Valhalla Rising', que este viernes se estrena en nuestro país, casi 12 años después de su paso por festivales. El tiempo no le ha afectado en absoluto, y es una película de las que deja huella.

Su poderío visual es inmenso. En los 100 minutos que dura es difícil no quedarse totalmente prendado por esos planos abiertos de los espectaculares paisajes escoceses donde se rodó o hipnotizado ante la excelsa fotografía. El uso de los colores para representar diferentes escenarios o emociones y un diseño de sonido muy atmosférico hace que sea una experiencia sensitiva, atrapante y estimulante. Una experiencia sucia, que te arrastra por el barro y te incómoda. Está más que justificado que sea tildada en muchas ocasiones como cine experimental. Es la más extraña de un director que ya de por si bastante especial y tiene mucho más peso en el conjunto los sentimientos que despierte en ti que la trama. Esto también puede ser su mayor hándicap, pues si no conectas con el film su duración se te va a hacer eterna y no vas a pasar un buen rato. Tiene un inicio bastante espectacular, con acción, peleas y sangre, pero es el único respiro que te da. No es una película para todo el mundo, hay que ser consciente del tipo de producción que vas a ver y a poder ser, hacerlo en pantalla grande, donde se ve muy potenciada. La sensación de estar perdido, desubicado, sin un rumbo en concreto. Esa es la que nos transmite NWR, y nos hace sentir como los personajes que vemos en pantalla.

El hilo conductor podría escribirse en una servilleta. Como ocurre en 'Solo Dios perdona', la historia principal no es tan importante, tampoco es algo novedoso. Lo relevante es cómo lo cuenta y lo que consigue con eso. NWR convierte este viaje religioso en algo mucho más complejo y profundo de lo que a simple vista parece. Junta a dos religiones tan dispares como la cristiana y la vikinga, haciendo que convivan durante prácticamente todo el metraje. De aquí salen ciertos dilemas, como la pérdida de fe, la fe ciega, los verdaderos y falsos mesías o cual es nuestro destino, que explora de forma distinta a lo habitual, con un tratamiento que te hace reflexionar y te deja pensativo una vez termina. Juega mucho con los símbolos, no tanto con sentenciar que es lo correcto y que no lo es. No se dedica a juzgar. En una sociedad como la que se nos presenta, la ética no existe, la supervivencia pasa por encima de ella. La película a veces peca de pretenciosa y da la sensación de que se recrea demasiado para contar algo tan sencillo, y ese es el mayor defecto que le puedo sacar.

Con todas estas peculiaridades, el reparto tenía un trabajo difícil, no debe ser fácil trabajar en una película tan abstracta y con tantos silencios. Las escenas ocurren en un espacio reducido en la mayoría de ocasiones y no son escenas de diálogo especialmente largas. Rodar sin tener ni idea de lo que estás haciendo o la forma que va a tomar debe ser caótico. Con todo eso en su contra, todos hacen muy bien su trabajo, aportando ese toque de locura, ansiedad, nerviosismo y demás estados negativos a la ambientación malsana de la película. Nada sorprende en mis palabras cuando digo que Mads Mikkelsen destaca por encima del resto, tanto por su gran presencia delante de la cámara como por esa cualidad tan extraña que tiene, que consiste en expresar diferentes emociones o decisiones sin apenas mover un músculo de la cara.

'Valhalla Rising' es una película de Nicolas Windign Refn, con todas las letras. Vale muchísimo la pena verla, al menos, una vez. Quizá te entusiasme, o quizá no. Pero va a estar rondando tu mente para siempre. Una propuesta diferente, que su visionado me ha marcado y estimulado mucho más que otros largometrajes más complacientes con el espectador.


Nota: 7,0

Por Marc Sacristán García
@TheLebowskiMan

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