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'El sicario de Dios': Juez Priest

Vía El Séptimo Arte por 05 de mayo de 2011

Las dos cabezas visibles de lo que terminó siendo aquella tontería llamada 'Legión', el actor Paul Bettany y el director Scott Stewart, vuelven a unir sus fuerzas al frente de 'El sicario de Dios', nueva producción de acción fantástica con elementos religiosos y falso marchamo de terror con la que vuelven a pinchar en hueso, ofreciendo nuevamente una producción de más bien pobres resultados y de lógica cuestionable que, eso sí y a diferencia de su precedente, al menos durante buena parte de su metraje mantiene un nivel medio constante y aceptable (dentro de un mínimo) jalonado por algún que otro apunte ocasional, y que unido a sus muy ajustados 85 minutos de metraje hacen de ella una experiencia decepcionante pero pasable si uno es optimista, le va el tema y en la sala de al lado han colgado el cartel de Aforo Completo.

Como toda buena adaptación de un material eminentemente visual, una novela gráfica en este caso, estamos ante una producción donde su aspecto y como luce es lo más cuidado y destacable de una película que por demás y más allá de la evidente crítica hacia el concepto de Iglesia como institución humana, contenido que se antoja más intrínseco que fundamentado como recurso premeditado, ve como su discurso y cualquier cuestión dramática se ve condicionada descaradamente por su apuesta inmisericorde por servir a las escenas de acción (y a los efectos especiales) como causa única de su ofrenda hacia el espectador, desembocando en un inequívoco y hueco pasatiempo cuya propia vacuidad queda en evidencia por la seriedad con la que afronta sus limitaciones y al que le falta ese sentido del humor necesario para que el espectador pueda taponar las grietas de una propuesta condenada por su exceso de fe.De un tiempo a esta parte se nota una diferencia abismal con las producciones llamadas a ejercer con suma profesionalidad su cometido de distraer a la audiencia sin más ambición que incitar a la desconexión durante unos minutos de temas tan triviales y aburridos como a los que nos solemos enfrentar en el día a día de nuestras vidas. Por lo general, uno diría que en tiempos a partir de una idea se elaboraba una historia; a partir de una historia lo que vendría a ser un guión con comas y puntos; este guión derivaba en una película tras ser moldeada al amparo de un cineasta por los diferentes departamentos; y finalmente dicha película llegaba a los cines para disfrute (o no) de la audiencia. Ahora no son pocas las ocasiones en las que parece que el proceso se ha simplificado de tal manera que una idea se transforma directamente en película sin pasar por las manos de un guionista que le dé forma (o al que no se le da tiempo para que lo haga), de igual manera que uno sospecha que la responsabilidad de un rodaje empieza a recaer en demasía en el departamento de efectos especiales y demás. Y es que al igual que existen casas prefabricadas o comida precongelada, parece que existen modelos de guión a descargar de internet tras una simple búsqueda en Google.

'El sicario de Dios' es una de tantas producciones que parecen diseñadas con escuadra y cartabón por lo que más que un cineasta vendría a ser un comercial, construidas como vulgarmente se dice empezando la casa por el tejado y donde al guión se le obliga a no ser más que un manto que arrope sus escenas de acción, y no al revés. No es que sea un cúmulo de lugares comunes transitados de forma harto vulgar; no es que sea una sucesión de escenas y acontecimientos predecibles resueltos de manera más bien mecánica y poco emocionante; no es que sea una suma de elementos y detalles que juntos configuran un mapa dramático cuya estupidez se desmonta por sí misma; no es que caiga en según qué directrices impuestas por toda una legión de realizadores educados a través de la Play o la MTV... que también.

Pero aún así es más la sencillez poco pragmática resuelta por la mano ingenua de un cineasta, Scott Stewart, quien se toma en serio aquello que su cámara retrata en pantalla sin percatarse de que a esta reinterpretación no confesa de 'Juez Dredd', personaje y adaptación cinematográfica a la que resulta difícil no recurrir (por las similitudes de ambas en apariencia y resultados), no se la puede tomar en serio sin caer en el ridículo, no al menos si no existe un guión detrás que arroje algo más a favor que un trasfondo dramático que haría palidecer de vergüenza a Dominic Toretto y familia, una simple excusa para un tiqui-taca filmado con corrección pero sin brillo que no destaca por nada en particular en el que, entre otras cosas, al malo malísimo de la función (un desaprovechadísimo Karl Urban que, por cierto, será el nuevo 'Dredd'...) se le reserva tanto tiempo y profundidad dramática como a los cuchillos de un "Priest" al que Bettany, por otro lado, interpreta como si de un personaje shakesperiano se tratara... y al margen del sin sentido que le rodea en forma de una historia a la que cualquier pregunta, por inocente que sea, puede dejar en evidencia.

No cabe duda de que la propuesta de este 'sicario' es tan hueca y vacía como un fuego de artificio al que se le podría pedir muchas cosas, especialmente sentido común. Porque lo primordial para el éxito de una empresa es conocer a lo que puedes aspirar para tener éxito, y ser tan ambicioso como realista te permitan tus opciones. Con algo de sentido del humor, personalidad tras las cámaras y voluntad por haber trabajado en favor de una serie B de lujo más o menos convincente y efectiva, este sacerdote podría haber repartido unas ostias sagradas tan simpáticas que hasta los ateos se habría planteado su conversión... el problema es que el sentido del humor es tan inexistente como la personalidad y la voluntad ni el talento parecen alcanzar para hacer de este 'sicario de Dios' algo distinto a una producción mecánica, fría y distante que tanto monta que monta tanto, tan simple y tontorrona que estas dos cualidades juntas se bastan para generar más miedo que la suma de los sustos de 'Scream 4', e irremediablemente condenada al infierno de los humanos desde el momento en que a sus protagonistas se les permite mentar el nombre de Dios en vano.

Nota: 4

Por Juan Pairet Iglesias

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Comentarios

  • Avatar de Dalai
    Dalai 13 de Septiembre de 2011, 08:30:34 pm
    Parte de un comic, no?
    No es nada del otro mundo, pero pensando en comic no está mal.
  • Avatar de aprendiz_de_harry
    aprendiz_de_harry 13 de Septiembre de 2011, 11:37:31 pm
    Parte de un comic, no?
    No es nada del otro mundo, pero pensando en comic no está mal.

    eso, eso hay que pensar para ver el lado bueno de esta peli  :poss
  • Avatar de Dalai
    Dalai 14 de Septiembre de 2011, 08:52:47 am
    Parte de un comic, no?
    No es nada del otro mundo, pero pensando en comic no está mal.

    eso, eso hay que pensar para ver el lado bueno de esta peli  :poss

    es que eso es lo que pensaba mientras la veía, que las imágenes bien podrían ser las de un comic plasmado en una pantalla. La historia muy de comic, la mezcla entre el viejo oeste y la modernidad. Creo que al final de la peli pone que está basada en un comic japonés.
    Pero vamos, que tampoco la volvería a ver ;)
  • Avatar de Yeezus
    Yeezus 09 de Enero de 2013, 12:26:47 am
    La he visto hoy. Entendisteis que había secuela no?
  • Avatar de Wanchope
    Wanchope 09 de Enero de 2013, 12:55:24 am
    La he visto hoy. Entendisteis que había secuela no?

    Si hubiera sido un éxito... el caso es que no lo fue, así que vete olvidando de ella como de ella se han olvidado sus responsables. Y no les culpo, nadie les puede culpar.

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