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'El Gordo y el Flaco' - Te veo, te recuerdo

Vía El Séptimo Arte por 14 de marzo de 2019
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Si "es mejor haber amado y perdido que no haber amado nunca", ¿también es mejor haber tenido éxito y perderlo que no haber tenido éxito nunca? Puede que sí, o puede que tal vez no: El amor puede ser una losa tan pesada como lo puede ser el éxito. 'El Gordo y el Flaco' gira en torno al intento de la famosa pareja cómica por reavivar su carrera cinematográfica mientras se embarcan en una maratoniana gira teatral por la Gran Bretaña de postguerra. Puede que tal vez si, o puede que más bien no.

Al igual que sus protagonistas, esta película de claro sabor británico se mueve entre dos sensaciones, una positiva y otra no tan positiva: La de una película siempre interesante, pero rara vez tan interesante como lo parece sobre el papel. Dicho de otra manera, el recuerdo es mejor que su proyección, sin que por ello, ojo, la proyección salga perdiendo (demasiado) respecto al recuerdo. Un reflejo de la carrera de un artista, al menos, de un artista tan encasillado como lo fueron Stan & Ollie.

¿Se acuerdan del "Yo no he sido" de Bart Simpson? Pues algo así: El éxito puede ser una losa tan pesada como el amor. 'El Gordo y el Flaco' es una tragicomedia crepuscular que funciona con la misma precisión con la que funcionan los números del Gordo y el Flaco, sobra decir, perfectamente interpretados por John C. Reilly y Steve Coogan. En general, todo en la impecable película de Jon S. Baird funciona, cosa que además hace con ternura, solidez y un notable cariño hacia su pareja protagonista.

¿Dónde está el problema, entonces? Un poco, en el mismo lugar en dónde lo está el de 'Green Book'... si es que claro, lo vemos como el problema que no tiene por qué serlo. La película, al igual que buena parte de las películas recientes de Stephen Frears, no deja de ser un acercamiento tan respetuoso como a la vez simple, tan bienintencionado como a la vez superficial. Dicho de otra manera, uno ríe o llora con las desdichas de su pareja protagonista, pero nunca acompaña con la emoción.

Más que frialdad, se trata de un amaneramiento por otro lado muy propio de los británicos. Dicha caballerosidad empaqueta un retrato amable, conciso y posiblemente honesto al que no obstante le falta una migaja de pasión. Ya no es como a menido se suele decir que no se indague en algún tipo de "lado oscuro", cosa por otro lado innecesaria si la hubiere (al menos en este caso). Esto es, para entendernos, que todo es tan bonito como para que al final, todo parezca un poco impostado.

Para que todo parezca una ficción, en lugar de un pedazo de la vida de alguien, vamos. Uno de los grandes males del llamado biopic aunque a decir verdad, las bondades de 'El Gordo y el Flaco' están muy por encima de las limitaciones de dicha etiqueta. Es una película que funciona, más dicho de otra manera, no sería gran cosa de no ser por el legado de su pareja protagonista; esto es, se mantiene (voluntariamente) a la sombra de Stan & Ollie para que el recuerdo bonito sea el suyo, y no tanto el de la película.


Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex

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