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'La historia de Lisey' - Todo en uno, y todo a la vez

Vía El Séptimo Arte por 05 de junio de 2021
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Apple define 'La historia de Lisey' como un thriller profundamente personal e introspectivo que sigue los pasos de Lisey Landon dos años después de la muerte de su marido, el famoso novelista Scott Landon. Una sucesión de hechos inquietantes provocarán que Lisey empiece a recordar algunos episodios de su matrimonio que había suprimido deliberadamente de su memoria.

Si la obra original pasa por ser una de las más personales y más intensas de Stephen King, ¿quién mejor sino el propio King para escribir su correspondiente adaptación? ¿Quién mejor para entender a King que el propio King? Según dicen, 'La historia de Lisey' explora los orígenes de la creatividad, la tentación de la locura y el lenguaje secreto del amor. Todo en uno, y todo a la vez.

Una obra mucho más densa y compleja de lo que suelen ser las adaptaciones de las obras del novelista, muy a menudo aproximaciones genéricas y de consumo rápido que se quedan en la superficie de lo que el novelista es capaz de llegar a proyectar con sus palabras. No es el caso de 'La historia de Lisey', una obra que bien podríamos resumir con una sola palabra: Fascinante.

En lo bueno y en lo malo (para quien así la vea). Desde luego, no es una serie para todo el mundo. Y en mi cabeza la asociación automática con 'Demasiado viejo para morir joven' a través de la figura del director de fotografía de ambas, Darius Khondji. No sólo por su brillante labor en las dos, también por cómo esta envuelve en papel de follar la historia que defiende con uñas y dientes.

Pero al igual que en la citada obra de Nicolas Winding Refn, no es sólo la fotografía. Es el todo, sólido y robusto que forma con la ambientación sonora (obra de Chris Clark) y su exquisita dirección, en este caso del chileno Pablo Larraín, responsable de esa 'El club' que tanto resuena a lo largo de 'La historia de Lisey'. Todo un viaje a lo más profundo de una mente rota y apaleada.

Todo encaja, como si hubieran sido separados al nacer.

Donde sí difieren ambas series es en su ritmo: Si bien 'La historia de Lisey' también se toma su tiempo para que la historia aflore y se desarrolle, los acontecimientos y revelaciones se desarrollan constantemente. Mediante continuos saltos hacia atrás y hacia adelante en el tiempo; mediante la continuación alternancia entre la realidad del día a día y la fantasía de medianoche.

Sin solución de continuidad. Sin avisos ni indicaciones.

'La historia de Lisey' es como decíamos, intensa. Todo parece importar aunque nada parezca ser relevante. Y así, escena tras escena se desenvuelve y se va descubriendo ante nosotros como una obsesión potencial. Siquiera hace falta entenderla, en un ejercicio nada complaciente que demanda atención e interés por parte del espectador. No es este un país para vagos y acomodados.

Para rematar su estupendo reparto, con mención especial para Joan Allen y un Dane DeHaan en uno de esos papeles que como el Javier Bardem en 'No es país para viejos', son complicados. Sí, es posible que del puño y letra del propio King 'La historia de Lisey' pueda resultar demasiado literaria, derivativa, o sobrecargada. Hay quien así lo puede sentir porque así llega a ser.

Porque 'La historia de Lisey' lo que pretende (y consigue en gran medida) es capturar la experiencia de lo que una novela puede llegar a evocar, pero con una cámara. No es una adaptación, sino una transliteración. Una obra intimidante, de sobrada personalidad y elegancia que además rubrica que el compromiso de Apple no es para con quien las consume, sino para quien las valora.


Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex


La historia de Lisey

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