'Ruega por nosotras' - Porque hemos picado
Parece que ya pasó el momento de Daniel Monzón, el ilustre director de 'Celda 211'. Su última película parece el "assembly cut" de la misma: El montaje preliminar donde se junta todo el material grabado siguiendo el guion literario al pie de la letra. Es el primer borrador del proyecto final. Un montaje a lo bruto, por lo general sin ritmo y sobreexplicado donde la estructuración está por encima del contenido.
Lo que no por casualidad, sucede con 'Ruega por nosotras' (y ya de paso, por el espectador): Cine estructural sin alma donde a pesar de los esfuerzos de Zoe Bonafonte y Manuela Calle, todo se siente como mecanismos demasiado automatizados de un artificio. La temida (y temible) ausencia de espontaneidad, sentimiento y "verdad" de un trazo tan grueso que bordea peligrosamente la caricatura impostada.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex






