'Super Mario Galaxy: La película' - Una (in)oportuna casualidad
Al igual que su antecesora, 'Super Mario Galaxy: La película' es un producto de Illumination Entertainment, una de las pocas compañías del mundo -me atrevo a decir que en cualquier ámbito- que no necesita hacer bien lo que se supone que hace para tener éxito. Como si fuera uno de tantos cargos electos constituidos en un mal menor (aunque sólo sea porque a veces, en efecto, hay cosas que pasan... cosas que, simplemente, pasan porque sí).
"Lo que se supone que hace" desde hace ¿quince años? son películas de animación. Y en todo este tiempo no ha sido capaz de hacer una sola buena. Una sola y mísera película realmente buena (¿de más diez? ¿quince? ¿veinte?). De hacer un clásico atemporal e imperecedero sin ningún límite de edad como [inserte aquí las que prefiera]. Da igual. No parece que le haga ninguna falta. Tampoco "reparar" en nada más que en su público.
Esto no va de equipos, ni de bandos o de afiliaciones; pero es curioso como al igual que su antecesora, 'Super Mario Galaxy: La película' reafirma lo trivial que a menudo es todo. Como a unos les exiges el oro y el moro, mientras que con otros te conformas conque simplemente estén. Basta conque se presenten; a menudo, excusado en la aberración laboral del "es que han demostrado que pueden dar mucho más (aunque cobren lo mismo)".
Todo esto para decir lo mismo que 'Super Mario Galaxy: La película': Nada. Ya lo era 'Super Mario Bros: La película', como para dejar de serlo "una secuela" que recuerda a 'Ocho apellidos catalanes' por mera y simple rutina y pereza conceptual: La de aprovechar el tirón, que no de justificarlo. La de la secuela que a juego con los tiempos que corren, encaja como producto de una IA. Como el que echa los ingredientes dentro de la Thermomix.
¿Cocinas? No, sólo le doy al botón. Y aunque no sean las lentejas de la abuela, al que le baste conque se puedan llamar lentejas... se la come sin pararse a pensar si eso, de alguna manera, con su respaldo implícito, supone la desaparición de "las de la abuela". ¿Y a mí qué? Yo sólo le doy a un botón. Como el que jugando con la IA se olvida de que aunque pueda parecer lo contrario, una película es algo más que "acción", "movimiento" y "brilli-brilli".
Lo que era 'Super Mario Bros: La película', lo que obviamente vuelve a ser 'Super Mario Galaxy: La película', aún más acusado si cabe respaldado por su éxito comercial y la marca registrada que lo sustenta, a duras penas como un regalo de Happy Meal que pueda proyectarse en un cine. Lo habitual en "la de los Minions": Un entretenimiento aún más ramplón, aún más básico que se autolimita a poco más que lo básico para sacar tajada.
Un continuo y abrumador festival de referencias, aún más desvergonzado y radical que se autolimita, aún más si cabe al fan más conformista y menos exigente. A ese fan que no espera ningún tipo de narrativa, tan sólo fidelidad conceptual. A ese fan que no va a ver una película, sino a que de alguna manera, para entendernos, le hagan una felación... aunque el parecido con una película, que es de lo que se supone que se trata, sea escaso.
Una (in)oportuna casualidad.
No se les puede culpar: Aunque no vaya de equipos, bandos o afiliaciones, a algunos parece que les basta con no cagarse encima para dar la talla. Aunque sea a costa de dejar a la Humanidad (y a su humanidad) a merced de una IA consumista en su particular Axiom. ¿A quién le importa? Yo sólo le doy a un botón. Yo sólo pasaba por aquí. Relájate y disfruta. Son lentejas de bote para un mundo sin cocinas, ni paladar o apetito. Pero con Mario.
5% de sustancia, 5% de impuestos, 90% de nombre.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex




