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Día 1: El recital de Isabelle Huppert

Vía SEFF por 07 de noviembre de 2026
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Cantaba Eminem eso de "Guess who’s back, back again?" en 'Whitout Me' para anunciar que volvía su alter ego Slim Shady. Lo mismo se oía en la mañana del 6 de noviembre de 2026 por las calles de Sevilla, pero en vez del mejor rapero vivo de la historia, lo hacía el Festival de Cine Europeo que se celebra en la capital andaluza. La 23ª edición del SEFF echaba a rodar en la mañana de ayer con los primeros pases de prensa y las habituales caras ya más que conocidas reencontrándose en las proximidades del Espacio Turina, flamante nueva sala de máquinas del certamen.

La primera película era un plato fuerte de la Sección Oficial del festival. Se trataba de 'Un largo invierno', la nueva película del aclamado director británico Andrew Haigh, que maravilló a la crítica con su anterior trabajo, 'Desconocidos'. Ingenia bien Haigh el truco para que 'Un largo invierno' parezca una 'Wind River' más contemplativa y existencialista, pero termina doblegándose a sus instintos de narrar un coming of age queer con la nieve como el personaje omnisciente.

La narración desangelada y el ritmo parsimonioso reman a favor de obra, pero el despiste con el thriller le resta honestidad a la obra. Como punto fuerte del filme, es destacable lo de Fred Hechinger. Hay algo en su interpretación que recuerda a la manera de actuar de Joaquin Phoenix. Esas maneras recatadas de estar en plano, casi inocentes, pero proyectando su luz interior casi sin necesidad de hablar. La película con él es mucho más íntima y compleja.

Mientras Agnieszka Holland respondía preguntas de los medios en la rueda de prensa que promocionaba el Giraldillo de Honor que va a recibir por parte del SEFF este año, la segunda película del día iniciaba su proyección en el mencionado Espacio Turina a las 11:30. Se trataba además de la película inaugural de esta edición, la francesa 'Viva Carmen', dirigida por el cineasta galo Sébastien Laudenbach y que tiene como base la mítica ópera 'Carmen' y como ambientación la Sevilla del siglo XIX.

Dice el personaje invidente de Tonio en 'Viva Carmen', ante la pregunta de si la luz de Sevilla no le aturde que, "no, lo que me ha dejado es ciego". Da igual que se retroceda tres siglos y que se proyecte desde la animación: Sevilla siempre pide color para hablar de ella. La trágica ópera de Bizet es el pretexto que Sébastien Laudenbach aprovecha para fusionar la paleta de colores de su película. Los trazos de dibujo desprenden un mar de sensaciones fruto de la viveza de sus colores: Se nota el calor, se percibe el arte, etc.

Una película que sutura viveza por sus imágenes, plenamente consciente de la magia que esta ciudad conserva por sus rincones desde tiempos pasados, y que percute sobre los mismos temas en paralelo a la ópera que le permite existir, como son el Destino, la tragedia, la lucha del proletariado o la amistad encontrada. Quizá no es una película prodigiosa, pero sí es un título inmejorable para representar lo que este certamen lleva siendo a ojos del mundo desde hace más de dos décadas.

La última del día trasladaba su acción al presente francés, y permitía un rato distendido (como es habitual en la comedia gala) a la vez que un privilegiado vistazo a la industria del séptimo arte por su carácter meta. La película en cuestión es 'Ni vue, ni connue', del director Marc Fitoussi, la cual narra la historia de Corinne Maclou, una figurante del cine que sueña con pertenecer de pleno derecho al mundo que tanto le apasiona, pero que siempre ve frustrado su anhelo por no recibir un papel de más enjundia.

Si alguien tenía algún tipo de resentimiento o de opinión infravalorada sobre Isabelle Huppert, esta película lo fulmina de un plumazo. Qué complejo parece interpretar a una extra con anhelos de gloria siendo tú Isabelle Huppert, y qué sencillo lo hace esta última. Y más aún cuando cede casi siempre el foco para estar de sostén en escena. Es de una suficiencia casi insultante. Como cuando el bueno de la clase se ponía de defensa para no desequilibrar el partido del recreo tan fácil. Recital soberbio de la actriz francesa con un final altísimo.

La película es una dramedia tejida sobre las redes de la metaficción, lo suficientemente divertida como para no apiadarse con lástima de sus personajes, y con la dosis justa de emoción para enternecer sin bañarse en lo vanidoso. Hay cameos célebres, hay juego con convenciones de industria (esos Dardenne), hay un claro alegato reivindicativo de las clases establecidas en la producción de una película, etc. Un caramelo para la industria francesa con una actuación protagonista extraordinaria de uno de sus rostros más consagrados.

Falta por aparecer el frío y la lluvia que siempre tiñen de asomo invernal el SEFF, pero esto ya está aquí. Han llegado los medios, van llegado los artistas, se van sucediendo los títulos, y por supuesto, se van abarrotando las salas con el público, el alma y músculo de este festival. Qué ganas había de decir eso de "es noviembre, por lo que ya huele a cine en Sevilla".


That's what I say.

Por Jesús Sánchez Aguilar
@JesAg_


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