'Digger' - ¿O era al revés?
La última película de Alejandro G. Iñárritu no es lo que parece que es. ¿Y que es lo que parece que es? ¿Tal vez, puede ser, una especie de sátira por el estilo a '¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú' dirigida por Yorgos Lánthimos?
Pues no, al final 'Digger' acaba teniendo mucho más que ver con 'Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)' que con Stanley Kubrick. Y la labor de Tom Cruise más con la de Michael Keaton que con la(s) de Peter Sellers.
'Digger' no es lo que parece que es, siendo que ni ella misma parece tener del todo claro qué es. Bendito problema: La incertidumbre de no tener claro hacia donde se dirige. Y/o de qué manera se dirige. Nuestro... bendito problema: La incómoda pero sugestiva incertidumbre de no verlo claro, fruto del riesgo que toman los que como Iñárritu se la juegan.
Como se la jugaba Terry Gilliam a poco que le dejaban. 'Digger' podría pasar, de hecho, por ser una peli de Gilliam como 'Brazil' dirigida por Yorgos Lánthimos. Un cruce imposible entre comedia negra, sátira política y distopía ácida que no es que le guste el riesgo: Es que lo abraza con la misma alegría con la que Tom Cruise se transforma en Digger Rockwell.
El gran protagonista de la función, en el papel más complicado y arriesgado de toda su carrera. Un papel que tiende a la sobreactuación en la que por ejemplo sí cae John Goodman, dentro de una película que invita a la exageración y la hiperbole. Cruise sin embargo no cae en la tentación y encuentra lo que la peli no: Su punto de equilibrio y de armonía.
El bendito problema de una película fallida, sí, como 'Digger': La sensación de ser un caballo salvaje al que Iñárritu no ha logrado domar. Un cúmulo disperso y desbocado de ideas que aunque por separado pueden tener su aquel, derivan en un conjunto un tanto desconcertante. No es tanto que no esté claro el qué, como que Iñárritu no acierte con el cómo.
Un "cómo" que sin duda remite al barroquismo visual de Lánthimos, y que refuerza la impresión de molesto pero intrigante desequilibrio y desajuste que transmite el filme. Lo que de hecho la define como una obra tan próxima al cine un tanto inconsciente de Gilliam, en el que la forma amenaza continuamente con devorar al contenido. ¿O era al revés?
La última de Iñárritu no es, desde luego, su película más lograda... tampoco la más fácil. Es lo que tiene la ambición de salirse de la zona de confort. Te puede salir muy bien como a Tom Cruise... o te puede salir regular, como a la propia 'Digger': Una película que no es tanto que se disfrute, como que nos entretenga mientras debatir en nuestro fuero interno.
¿Sobre qué? Pues sobre hasta qué punto 'Digger' es una película interesante... y se salva del fracaso al que parece abocada durante prácticamente todo su metraje, o es un desastre... al que siquiera Tom Cruise puede salvar. Lo cierto es que sea cual sea el resultado del debate, cuanto menos sus dos horas nunca dejan de avivarlo con morbosa curiosidad.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex





