'El renacido' - o (la esperada virtud del cineasta)
Aquí lo que hay es CINE... en mayúsculas. Muy cierto.
Definitivamente, 'El renacido' es una película por la que merece la pena pagar lo que te pidan por una entrada de CINE. Lo que ante todo define, y se autodefine como una experiencia cinematográfica de primer orden que, mayormente, como tal, brilla en casi cualquier aspecto conocido. Ya tenemos una (nueva) definición clara y sencilla (de unas dos intensas horas y media).
Una película clara y sencilla en la que es posible, sí, que el aspecto audiovisual sobrepase a una historia sencilla y más bien directa; tan cierto, posiblemente, como que si bien se trata de una historia relativamente sencilla y directa, se cuenta de una forma visceral y visualmente impactante. Salvando las distancias, lo mismo que vino a hacer el señor James Cameron con 'Avatar'.
¿Para qué complicarse? ¿Qué necesidad hay de un argumento intrincado, o de algún giro de guión imposible... cuando de lo que se trata es de ser claros y directos? De agarrar por la pechera al espectador y no soltarle. Y 'El renacido' es una película tan clara en lo argumental y narrativo como a la vez contundente y rotunda en lo cinematográfico y audiovisual. Sí, como 'Avatar'.
Aunque más salvaje y visceral. Más brutal y primaria. Una experiencia no sólo cinematográfica, sino también vital cuyos restos se nos quedan debajo de las uñas, prueba de la fuerza con la que podemos llegar a agarrarnos a ella; la del oso al envestir a un inmenso Leonardo DiCaprio, en una de las escenas más despiadadas y feroces que ha dado el cine reciente (o de siempre).
Y es que, haciendo un símil con dicha inolvidable escena, 'El renacido' es una película que enviste al espectador. Sí, es posible que su aspecto audiovisual sobrepase y se imponga a su clásica historia de venganza; tanto, como que EL CINE, precisamente, trata de eso: De no ser tanto lo que cuenta, sino CÓMO se cuenta. De CÓMO se envuelven y azuzan las emociones básicas.
El respeto, el compañerismo, el honor, el odio, el instinto de superviviencia, el ansia de venganza... la ira de un hombre sin nada que perder, ni sobre todo, nada que lo pueda detener. Al fin y al cabo, todo está ya contado; todo se puede resumir en una o dos frases. Así empieza de hecho toda película, con una o dos frases que la resumen. De ahí la importancia de CÓMO se cuenta.
Y la de QUIÉN la cuenta, en este caso un Alejandro González Iñárritu que parece confirmarse como uno de los cineastas más interesantes de la actualidad. 'El renacido', al igual que su anterior 'Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)', es CINE en mayúsculas. CINE entendido como una experiencia vital que cobra vida y se convierte en leyenda en un sala de CINE.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex





A mi si se hace bien, no me chirria. Considero que Tarantino lo hace bien y mal, depende de la película.
En cuanto a lo que hace Iñárritu, es una vergüenza porque ni es un homenaje ni aporta nada a la narración. Son secuencias añadidas para deleitarse y algo mal introducidas y por lo tanto, entorpecen en una obra que carece de ritmo. Creo que la película funcionaría mucho mejor sin ellas.
A pesar de ser uno de los mejores actores de su generación, el Oscar estaba siendo esquivo para Leonardo Dicaprio, ya fuera como actor principal o actor secundario. Antes de ser nominado y premiado por esta - gran- interpretación estuvo nominado en:
1994: ¿A quién ama Gilbert Grape? - Mejor Actor de Reparto
2004: El aviador - Mejor Actor
2006: Diamante de sangre - Mejor Actor
2013: El lobo de Wall Street - Mejor Actor
Y fue en su quinta nominación cuando por fin escuchó su nombre después de la frase "and the Oscar goes to..." terminando con su fama de perdedor y de memes sobre su mala fortuna. La pregunta es: ¿lo mereció? A falta de ver las actuaciones de Michael Fassbender en 'Steve Jobs' y Bryan Cranston en 'Trumbo. La lista negra de Hollywood' sí que diría que, hasta el momento, es la mejor interpretación de las nominadas. DiCaprio vuelve a transformarse tomando la vida de un explorador que tendrá que sufrir de lo lindo para sobrevivir y vengarse de quien le dejó física y moralmente hundido. Un excelente trabajo de 'Leo' donde transmite con total verosimilitud los sentimientos del personaje.
Pero esta nota de 8 no es solo por una excelso papel de su protagonista, sino que se dan factores como un elenco que no se queda atrás en cuanto a sólidas actuaciones - destacando a Tom Hardy como el principal antagonista quien se pegó un año sobresaliente entre esta, 'Legend', donde interpreta a dos personas, y 'Mad Max: Furia en la carretera', uno de los mejores 'blockbusters' de ese año-, una dirección prácticamente impecable de Alejandro González Iñárritu con planos secuencia, primeros planos y consiguiendo sacar rendimiento a sus actores y una bella fotografía de Emmanuel Lubezki haciendo que cobren vida esos paisajes en plena naturaleza.
En principio puede tirar para atrás esa duración de poco más de dos horas y veinte minutos, pero desde el principio la cinta te mete te lleno en su historia y no te saca hasta los créditos finales. Hay ingredientes de sobra para que para el espectador la experiencia sea tan inolvidable como fue la propia historia de Hugh Glass.
8