'La ciudad de las estrellas - La La Land' - Emma and Ryan on a Park Bench
La tercera película de Damien Chazelle es, en teoría, un canto al glamour y a la emoción del cine clásico, así como una carta de amor a La ciudad de Los Ángeles y a los sueños eternos. Una película que como todo en La ciudad de Los Ángeles, empieza en una autopista...
La tercera película de Damien Chazelle... aunque a efectos prácticos, como si fuera la segunda y 'Whiplash' hubiera sido su ópera prima -por más que 'Guy and Madeline on a Park Bench' tenga su aquel-. Como también lo tiene 'La ciudad de las estrellas'; o bueno, 'La La Land' si la prefieren llamar de esta manera, sin duda un título más llamativo... aunque su trasliteración al castellano case mejor con su relativa (no fingida) discreción.
La de una película, en líneas generales, tirando a simple (y a lo simplista) en la que todo pasa, un poco, porque son cosas que (se sueña que) pasan. Ni es una gran historia ni tampoco un gran guión, en un concepto romántico hinchado que aunque se haga largo transmite la sensación de haber quedado a medias; como si Chazelle se hubiera centrado en lo superfluo, en lo fácil, y luego se hubiera quedado sin tiempo (o ganas) para profundizar.
Para darle algún matiz, algo que se salga o impulse su romanticismo estándar. Para contar algo... sustancial, que trascienda del eslogan de campaña o de la postal de ensueño de una ciudad que se desvanece en cuanto abres los ojos. Para ir más allá de unos templados números musicales que no es que llamen la atención; si acaso el primero, al pillarnos en frío y aún no saber qué esperar. Si acaso por la canción "City of Stars", o por su final.
Estas tres cosas -prólogo, canción, epilogo- son, junto a la química de Emma Stone y Ryan Gosling, lo que de hecho le acaba salvando la papeleta a una película que no puede evitar necesitar que la echen una mano. Una película que carece de la maestría, vivacidad, pasión o energía que sí tenía una 'Whiplash' que se valía por sí misma. De una manera y con una personalidad, además, cabe decir, apabullante. De "aquí estoy yo, el puto amo".
'La ciudad de las estrellas - La La Land' sin embargo es como si sólo estuviese, confiada en que le basta con estar presente. Pensar, de alguna manera, que no le hace falta sudar para demostrar lo buena que es. Una película acomodada, algo básica e insulsa, y demasiado confiada en su idealismo pegacarteles que no se exige a sí misma a dar lo mejor, resuelta con más rectitud que ilusión; más respeto que valentía; más precaución que intención.
Como si Chazelle ya lo hubiera dado todo en 'Whiplash', su no opera prima, y ahora se tratase poco más que de rentabilizar aquel esfuerzo y aprovechar la inercia para quedarse cinco, seis o siete minutos más en la cama.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex




Ojo! Soy un enamorado de Los Miserables, pero por la historia y la música que ya venían dadas. En manos de cualquier otro podríamos(deberíamos) estar ante una obra maestra.
Puestos a comparar, baste comparar con el trabajo de Chazelle en 'Whiplash'. Se nota que es una película que tenía muy, muy pensada. Es de una solidez enorme, la misma de la que carece 'La ciudad de las estrellas'.
Se pegó 7 años para hacer La La Land. Más pensada que esa me cuesta creerlo.
En cuanto a guepard, no sé por qué página vamos, pero bastante atrás dejé todos mis argumentos por los que estaba muy a favor de esta película, incluso una crítica de la misma. Búscalos si es que te apetece seguir debatiéndolo.
Lo que me anima a pensar que lo de 'Whiplash' fue un poco de casualidad...