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Hablamos con los creadores de 'La Peste', Alberto Rodríguez y Rafael Cobos

Vía El Séptimo Arte por 13 de enero de 2018
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Desde ayer viernes, 12 de enero, que está disponible bajo demanda la primera temporada de 'La Peste', la estupenda serie original creada por el director Alberto Rodríguez y el guionista Rafael Cobos para Movistar+, en la que es sin duda una de las apuestas más importantes y ambiciosas de la compañía para esta temporada.

Formada por seis episodios de 50 minutos de duración cada uno, 'La Peste' es un thriller presupuestado en 10 millones de euros que sumerge al espectador en la Sevilla del Siglo XVI de una manera asombrosamente realista. En aquel entonces la ciudad era la metrópoli del mundo occidental. La puerta de acceso de América en Europa. Una ciudad donde la riqueza florecía con facilidad gracias al comercio internacional, a la convivencia de nacionales y extranjeros. Pero también era una ciudad de sombras por la desigualdad, las hambrunas, inundaciones y epidemias.

Durante una plaga de peste negra, un ex militar (Pablo Molinero) regresa, honrando su palabra, para encontrar y sacar de la ciudad al hijo de un amigo fallecido. Antes de conseguir su objetivo, Mateo es arrestado por los alguaciles del Inquisidor, quien promete perdonarle la vida a cambio de resolver una serie de crímenes con tintes diabólicos que se están produciendo en Sevilla...

Tras la presentación oficial de la serie en el pasado Festival de San Sebastián, donde se proyectaron en cine sus dos primeros episodios tuvimos la oportunidad de hablar un poco con los mencionados Alberto Rodríguez y Rafael Cobos, los principales responsables creativos de esta espectacular producción, sin nada que envidiar a lo de fuera, y que está llamada a marcar un antes y un después dentro de la ficción española.



¿Qué diferencia hay entre hacer una película y hacer una serie como 'La Peste'?

Alberto Rodríguez: Bueno, el volumen. Fundamentalmente el volumen de trabajo, que se convierte en muchísimo más y sobre todo, con menos oportunidades de control sobre todo. Porque te desborda. Aunque yo sólo he rodado dos tercios de la serie, hay un tercio que ha hecho otro compañero, Paco R. Baños, prácticamente rodábamos todos los días lo cual son cuatro meses de músculo. De sacar músculo para seguir, para tirar para adelante todos los días. Por lo demás no hay muchas diferencias. Que hay menos tiempo quizá pero por fortuna, por cómo estaba concebida esta serie, aquí si teníamos un tiempo más o menos razonable. O sea, no han sido los tiempos de televisión ni los de cine, aunque si hemos estado más cerca de los tiempos de cine que de televisión.


¿Cómo hubierais promocionado la serie en aquella Sevilla del siglo XVI? ¿Hubierais insistido en la imagen del oro y las ratas?

Rafael Cobos: Creo que las ratas no estaban bien vistas ni ahora ni en aquel entonces, no como el oro. Pero creo que es una forma estupenda de vender algo, y de vender la serie. Es un contraste, el contraste que había en aquella Sevilla y en la imagen que proyectaba: Encuentra oro y conviértete en rico, o estarás condenado a ser una rata.

Alberto Rodríguez: También había auténticos especialistas en propaganda en aquella época. La iglesia, por ejemplo. Totalmente (Risas).


¿'La Peste' fue siempre una serie?

Alberto Rodríguez: Sí. De hecho empezó como un encargado. Me refiero a que nos llamaron y nos preguntaron si teníamos algo escrito, porque Movistar+ estaba buscando series que desarrollar. La verdad es que no teníamos absolutamente nada, pero si que compartimos con José Antonio Félez, el productor, con quién hemos hecho todas nuestras películas, una misma inquietud que nos ronda desde hace años. Y es que cuando terminamos de trabajar, los tres vivimos en Sevilla, salimos a la calle y nos preguntábamos que como sería esta ciudad en el siglo XVI, cuando prácticamente era la ciudad más importante, al menos económicamente, de occidente. Esa idea tan tonta fue la que puso en marcha la historia. Y luego lo que pasa que cuando empezamos a documentarnos nos dimos cuenta que era un auténtico filón. Para nosotros mismos era sorprendente la cantidad de cosas que desconocíamos.

Rafael Cobos: De hecho la serie siempre ha tenido esa vocación de contar sobre todo como era la ciudad de aquella época. Al principio teníamos un único protagonista y un único punto de vista, y fue a partir de esta enorme riqueza, de este enorme potencial que ampliamos nuestra perspectiva para realizar un fresco, más amplio y con más personajes e historias.


¿Cómo fue lo de recrear la ciudad?

Alberto Rodríguez: Parece que es sólo cosa del departamento de dirección artística, pero la verdad es que es una combinación de todo. El resultado de un trabajo en equipo entre los departamentos de arte, maquillaje, iluminación, vestuario, efectos especiales... había un equipo enorme detrás. De hecho no he trabajado nunca con un equipo tan enorme, hay cosas que sueles tardar 10 minutos en hacer que tardabas 10 segundos por esto. Un volumen de equipo grande pero que era preciso y necesario para sacar esta serie adelante. No sé, hemos hecho cosas desde instalar seis contenedores de barco en mitad del campo para instalar un croma gigante, hasta por otra parte, a veces tirar de ingenio. Como por ejemplo convertir un convento que hay en mitad de Carmona en la mayoría de las calles populares que salen en la serie, de tal manera que según desde donde enfoques parezcan calles distintas aún siendo la misma. Vale, rodemos de esta manera para el capítulo 3 y de esta otra para el capítulo 4. Lo normal, vamos.


A nivel de producción, ¿fue difícil sacar adelante esta recreación?

Alberto Rodríguez: Esto ha pasado por muchas fases. Este proyecto se concibió con un presupuesto concreto y hubo un momento en el que hubo una crisis, porque no podíamos hacerlo con el dinero que había. Y prácticamente se triplicó el presupuesto inicial para poder aproximarnos a lo que hemos hecho. Lo que si está claro es que el dinero está ahí. Se ve lo invertido en la pantalla. Se habla de una superproducción, pero en realidad nos hemos gastado el dinero que teníamos íntegramente en lo que estáis viendo en la pantalla.

Rafael Cobos: ¿Cuánto presupuesto tiene un capítulo de una auténtica superproducción americana? ¿Qué presupuesto tiene una serie como 'Juego de tronos', 15 millones de dólares por capítulo? En 'La Peste' creo que hablamos de 1,2 o 1,4 millones de euros por capítulo, que no es tanto comparado con otras producciones nacionales. Todo es superlativo, todo es super hoy en día. Pero creo que todo es una proporcionalidad entre lo que cuesta y lo que hay. Un coche no es caro, es que vale dinero. Hay una correlación entre el presupuesto y el producto final, y lo importante es aprovechar y exprimir los recursos a tu alcance para ofrecer lo mejor posible.

Alberto Rodríguez: En fin, que no es una superproducción como nos tiene acostumbrados el cine o la televisión norteamericana. Y hemos tenido nuestras complicaciones y dificultades, como todos. Creo que se ha concebido y pensado de otra manera, está hecho muy a pie de calle, sin grandilocuencia. Está centrado en los detalles, en las cosas pequeñas. Eso es lo que te da contenido, y una verdadera apariencia.


De hecho lo que más destaca de la serie es su realismo, la sensación de realismo que transmite en cada plano. Sobre todo esa sensación de suciedad, de mugre que traspasa la pantalla y recuerda a títulos como 'Qué difícil es ser un Dios'.

Alberto Rodríguez: Es que Sevilla era así. Era una ciudad sucia como lo eran casi todas las ciudades en aquella época. Sevilla era una ciudad preciosa pero olía mal. No había recogida de basuras, estaba lleno de residentes y toda la mierda y la basura se tiraba por la ventana a la calle, sin más. De hecho llegó un momento que se pusieron de acuerdo para tirar toda la basura en un mismo lugar, y se hizo una montaña no sé, de diez o doce metros de mierda que hasta aparece en algunos cuadros de la época. Otras cosas no, pero eso sí, la mierdad que no falte (risas).

Rafael Cobos: Es más, Sevilla era una ciudad que se inundaba constantemente, cada poco tiempo. Había zonas en las que se creaban de forma regular lagunas donde decían que fermentaba cualquier cosa, de todo. Imagínatelo.

Alberto Rodríguez: Pero sí, ahí pusimos mucho hincapié. Todo tenía que ser muy creíble, todo tenía que ser muy verosímil. De hecho llegábamos después del rodaje y al principio me lavaba las botas, hasta que llegó un día que dejé de hacerlo porque no servía para nada. ¿Para qué? Me descalzaba, las dejaba en la puerta y al día siguiente me las volvía a poner, sin más. Porque realmente estábamos metidos en el barro. En el barro, en el río... en fin, y esas cosas (risas). Al final todo se hizo más de verdad de lo que pretendíamos, cuando llegó el verano y el calor y aquellas botas cuatro meses después olían a lo que debía oler aquella Sevilla (risas).


Si tuvierais la oportunidad de viajar a aquella época, ¿qué personaje os gustaría ser?

Rafael Cobos: Probablemente el dueño de una casa importante. Seguro, casi seguro. O un noble cruzado con un burgués (risas). Sé lo que me gustaría no ser más que lo que me gustaría ser. Y creo que eso es algo que se ve en la serie, no. O sea, los distintos estratos sociales y como se relacionan y se comportan entre ellos. Son dos mundos opuestos, los ricos y los pobres, y nuestro protagonista, Mateo, es el único capaz de entrar y salir de uno y otro. Puede estar en los bajos fondos y al mismo tiempo acudir a una cena elegante. Una cena elegante que, hablando de verosimilitud, no se comía jamás en ele ni uno enfrente del otro, aunque quede bien en cámara. Se sentaban los dos por el mismo lado para que les sirvieran por delante. Tiene su lógica aunque no quede bien en cámara (risas). Luego supongo que alguien se percató de que mientras comías también se podía hablar, y ya se cambió y nos empezamos a sentar a ambos lados.

Alberto Rodríguez: De hecho nosotros lo cambiamos porque no tenía sentido los dos en un mismo lateral. Pero es porque parecía inverosímil. Es de esas cosas que aún siendo reales no lo parecen. O sea, hay cosas que están tratadas con mucho rigor histórico y hay otras en las que nos hemos permitido el lujo de alterar la historia. En beneficio de la realidad, o de la apariencia de realidad. Esto es un ejemplo, otro es el de los sombreros. El primer día llegaron 60 figurantes con sombrero, porque todo el mundo tenía un sombrero. Pero parecían todos disfrazados, parecía Carnaval. Probamos a quitar sombreros y todo empezó a verse real. O sea, no hay rigor histórico pero desde luego mejora la credibilidad. Es de esas cosas.




¿Cómo es eso de meter a alguien como Paco Léon, habitualmente asociado a la comedia, en medio de un thriller dramático?

Alberto Rodríguez: Pues fue una propuesta de las dos directoras de casting, Eva Leira y Yolanda Serrano, con las que venimos trabajando desde '7 vírgenes'. Siempre han tenido ideas extrañas (risas). Recuerdo que en el pasado nos propusieron que Blanca Romero hiciera un personaje en 'After' o que Javier Gutiérrez hiciera el policía de 'La isla mínima'.

Rafael Cobos: O Willy Toledo en 'After', que venía también de la comedia y allí tenía un papel dramático.

Alberto Rodríguez: Yo creo que en ese sentido ya hemos aprendido que hay que escucharlas. Y entonces estábamos iniciando el casting, llegaron y sin decir el nombre pusieron directamente la prueba, y era Paco León. Era una secuencia del capítulo 2. Una secuencia en la que extorsiona a otra persona, y estaba fantástico. Y a partir de ahí conocemos a Paco, vivimos en la misma ciudad y él entendió perfectamente de qué iba esta serie. Y fue un gusto trabajar con él. Un actor es un actor, sea drama o comedia, y Paco puede trabajar casi en lo que quiera, que además está muy abierto a probar cosas distintas como demuestra en 'La Peste'.


Ya se está trabajando abiertamente en la segunda temporada, ¿hay pensado un plan a largo plazo de varias temporadas?

Rafael Cobos: Si, he comenzado a desarrollar la 2ª temporada. Pero no, no hay un plan a largo plazo. De momento se trata de empezar con la 2ª temporada, que va con cierta urgencia para empezar la producción lo antes posible. Pero no hemos hablado de un determinado número de temporadas. Pero la primera si tiene un final, si es concluyente. Las preguntas que se hacen en los primeros episodios tienen respuesta en los últimos. Pero también pensamos que los finales irónicos, que generan otro tipo de preguntas y dan pie a continuar son los mejores. Y más con el formato de una serie, en el cine también pero sobre todo en televisión dónde siempre está la posibilidad de convertir un final en un nuevo principio. Siempre te quedas con las ganas de aprovechar ideas que no has podido aprovechar.


Se ha hablado mucho de la influencia de la pintura y el arte en la iluminación y el look visual de la serie. ¿Qué cuadro, qué imagen seria 'La Peste'?

Alberto Rodríguez: Pues no sé, uno de Caravaggio probablemente. Pero vamos, lo que estoy diciendo es una barbaridad, comparar una obra maestra con una serie de televisión (risas). Lo que si hubo es mucho trabajo en torno a cómo reflejaban la luz en ese momento en lo que queda, los cuadros, porque prácticamente no hay otro soporte visual sobre la época. No hay fotos, ni vídeos. Y si estábamos muy preocupados con eso. Pau [Esteve Birba], el director de fotografía, hasta se compró un libro sobre la historia de la iluminación doméstica. Sobre cómo se iluminaba la gente, de cómo veía la gente en aquella época, de cómo hacía vida una vez caía el sol con la intención de imitarlo. Y es curioso porque lo que predominaba era la gente andando a oscuras por su casa, sin velas y sin nada. Porque eso era un gasto, era dinero. Y la gente no estaba para gastar. Y por supuesto salir a la calle de noche era un riesgo enorme. Porque aunque había una ordenanza municipal que obligaba a iluminar tu fachada, la gente no lo hacía porque claro, era gastar dinero. Bueno, igual ahora que pone "vado permanente" y la gente aparca igual (risas). Y era muy peligroso.


¿Qué fue lo más complicado de 'La Peste'?

Alberto Rodríguez: Tuvimos un gran drama con el despacho de Celso, el gran inquisidor. Porque era una cosa que se iba a rodar en un decorado maravilloso y al final, casi al final del rodaje, tuvimos que adaptarlo a un decorado mucho más modesto. Pero bueno, son cosas que pasan. Siempre pasa algo en un rodaje. A veces, cuando haces una película, se te cae todo lo que vas a hacer la semana que viene, desaparece el permiso o lo que sea, y tienes que empezar de cero a tres o cuatro días de tener que hacerlo. En fin, que es normal, tiene que ver con la profesión. Eso lo hace más divertido, supongo (risas).


¿Habéis contado la historia que queríais o ha sido el contexto histórico el que os ha dado la historia?

Alberto Rodríguez: Hemos intentado que fueran de la mano.

Rafael Cobos: Hay una mezcla. De fondo siempre ha estado la peste, que en realidad es posterior, que en realidad se dió unos 50 años después de lo que estamos contando. Porque son los últimos años de aquella gran Sevilla, cuando llegó a su culmen. Y es algo que falseamos un poquito en nuestro beneficio, y de la historia. Por lo demás historia y contexto han ido de la mano, hemos desarrollado la historia siempre teniendo en cuenta el contexto, y siempre con la idea de que la historia sirviera para poner en relieve al contexto, y a esa Sevilla.


Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex




La ciudad más famosa del planeta es a la par la más desconocida. No todo el mundo conoce que ya desde el siglo XVI en ella convivían mujeres artistas, ateos, científicos y médicos, investigadores, ciudadanos de múltiples culturas y procedencias; personas todas ellas que han permanecido invisibles en el transcurso de la historia. Son los recluidos de esa gran otra epidemia. Porque 'La Peste' es una gran metáfora. 'La Peste' es la ignorancia.

LarutadeLaPeste.com permite al espectador ampliar el universo de la serie original de Movistar+. Con más de 350 minutos de contenido extra, recorre la Sevilla del siglo XVI, profundizando en el contexto histórico real de la serie a través de curiosidades, making of, una youtuber muy especial y recetas de cocina de la época, entre otras cosas.


Clic aquí para ir a la página oficial de la serie.


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Comentarios

  • Avatar de Calde_Vila
    Calde_Vila 23 de Enero de 2018, 06:36:55 pm
    Y el éxito que ha tenido es lo mejor que nos podía pasar a todos al convertirlo en algo tangible para el espectador.

    Eso iba a preguntar, si se sabía algo de sus números. Mi ignorante duda que seguro tiene fácil explicación es como un canal de pago que ve mucha menos gente y con menos publicidad que una privada generalista, puede manejar ese nivel de recursos. Ya no sólo en series, sino en programas.

    Y espero que sea como dices, que sea un antes y un después hacia un cambio y hacia más como ella.
  • Avatar de Wanchope
    Wanchope 23 de Enero de 2018, 07:03:07 pm
    Según público Movistar: 'La Peste' es el mejor estreno de una serie en Movistar+. El primer episodio acumula, en sus cuatro primeros días de disponibilidad, una audiencia media que supera en un 40% el anterior récord (estreno de la T7 de 'Juego de Tronos').

    Tampoco tengo muy claro cómo se rentabiliza exactamente una serie así, aunque si tengo claro que es muy importante el mercado internacional. Diría que incluso es fundamental a nivel económico, mientras que lo prioritario en el mercado local sería dar de qué hablar, dejarse notar para crear imagen de marca.

    Al igual que aquí hemos visto series como 'Babylon Berlin', es muy posible que 'La Peste' se vea en medio mundo. De ahí que la renovación por una 2ª temporada estaba casi cantada antes de su estreno.
  • Avatar de Soprano
    Soprano 27 de Enero de 2018, 07:21:14 pm
    La primera temporada me ha dejado buena impresión, me gusta su inesperada vertiente detectivesca que mezcla bien con otros conflictos de la propia época creando un trasfondo muy atrayente pese a la aparente sencillez de la trama principal, además salta a la vista que técnicamente es una propuesta trabajada para que luzca realmente bien lo que a la postre es otra de sus grandes bazas, solo por eso ya vale la pena verla, coincido también en lo acertado de su dirección e interpretaciones a las que yo no pondría ninguna queja salvo porque se me ha hecho corta, así que por mi parte a esperar con ganas la segunda temporada.
  • Avatar de Soprano
    Soprano 27 de Enero de 2018, 08:10:50 pm
    La Peste 1X04, 1X05, 1X06. Fin de Temporada.

    Por favor!... Creo que ya lo he comentado en algún otro hilo... ¿Tan difícil es que se entienda lo que dicen los actores cuando hablan?. Ya me ocurría con algunas películas españolas, y ahora con esta serie me ha vuelto a pasar. De vez en cuando, mi mujer o yo paramos la serie y retrocedemos a la misma vez que nos preguntamos: ¿Qué ha dicho?.
    Por favor, cine español y ahora series españolas: Mejorad la dicción de los actores o el sonido. En muchas ocasiones no se entiende.

    De joven hice teatro amateur y el director nos daba mucha caña con la pronunciación y la dicción. El público, decía, ha de entender lo que decís.

    No eres el primero en quejarte pero yo la verdad es que no he apreciado esos problemas de dicción, creo que a todos se les entiende perfectamente ya que ni siquiera su lenguaje es muy rebuscado o sus acentos pronunciados, lo que sí puede haber en alguna escena muy concreta es que el sonido no sea el mas adecuado para el tono de voz que están utilizando y puede que alguna palabra se te escape pero ni mucho menos me parece algo recurrente.
  • Avatar de Wanchope
    Wanchope 27 de Enero de 2018, 11:22:47 pm
    Como ya dije en otro mensaje anterior, yo no tuve ningún problema, y en cualquier caso estoy bastante convencido de que la principal responsable es lo mal acostumbrado que está el público.

    O sea, ¿cuantos idiomas dominas como para asegurar que se trata de un problema del cine español? Yo no domino más que el inglés aparte del castellano, y eso es muy, muy relativo, lo suficiente como para que si me quitas los subtítulos lo puedo pasar putas. De hecho cuando te quitan los subtítulos y te centras en lo que dicen al 100%, no en leer los subtítulos, te empiezas a dar cuenta de la cantidad de formas que hay de hablar el inglés, casi tantas como el castellano, probablemente.

    ¿Acaso no será culpa al menos en parte del doblaje, que nos tiene mal acostumbrados a un audio seco, sin apenas sonido ambiente, y a una pronunciación neutra?

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