'John Wick' - (Otro día para matar)
El hombre. El mito. La leyenda.
John Wick es un ex asesino profesional que sale de su retiro para vengarse de quien ha matado a su perro y le ha robado el coche. Como suena. Un ex asesino profesional conocido con el sobrenombre de Baba Yaga. El Hombre del Saco. El asesino implacable al que temen los demás asesinos por sus habilidades legendarias, casi sobrenaturales...
John Wick es Keanu Reeves, en uno de esos que definen una carrera al igual que por ejemplo el de Bryan Mills de Liam Neeson en 'Venganza'. Dejando los detalles al margen, en esencia las dos películas tratan de lo mismo: De unos hijos de puta que se han metido con un hijo de puta aún peor que ellos. Algo que pagarán caro, por supuesto.
De eso se trata, se trata de eso. Dejando los detalles al margen... aunque sean, precisamente, los detalles, o más bien, la atención a los detalles lo que marque la diferencia respecto a otras de su estilo. 'John Wick' no es otra de su estilo, es 'John Wick'. La de Keanu Reeves haciendo de asesino. La de Chad Stahelski y David Leitch. La de Derek Kolstad.
Reeves da la cara, y aporta su presencia. Pero los que de verdad impulsan la película son Chad Stahelski y David Leitch como directores, y Derek Kolstad como guionista. Por lo dicho, la atención al detalle. Lo que marca la diferencia respecto a otras por el estilo. Detalles, matices, estilo, pasión, alegría. Es lo que es, pero lo es con pasión y alegría.
A partir de ahí, dentro de su relativa humildad, surge todo lo demás. Surge el hombre. El mito. La leyenda. Surge una película que no es una más, gracias por ejemplo a sus escenas de acción. Como no podía ser de otra forma, dado que se trata de una película de acción sobre asesinos matándose entre ellos. De eso se trata, se trata de eso. De violencia.
De violencia gratuita. Pero con fundamento. Con gracia y estilo. Y sobre todo con una personalidad definida por el planteamiento de sus escenas de acción, la ejecución de sus coreografías balísticas o la amenazadora presencia de Wick. Por la solvencia generalizada con la que envuelve una historia que de lo contrario no sorprendería como lo acaba haciendo.
Porque sobre el papel no deja de ser lo de siempre. La propia película lo tiene muy claro: Para bien y para mal, no es más que un thriller de acción... planteado y ejecutado, eso sí, con gracia y estilo. Con pasión y alegría. Con personalidad y orgullo. Algo que también tenía 'Venganza'; lo que marca la diferencia entre cualquier otra del estilo y 'John Wick'.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex
El primer 'John Wick' llegará a los cines españoles el próximo 31 de octubre.